mi vespa

Foto: Javier M. Reguera. Pinchar en la imagen para ampliar
Cuando sabes que la vida ha de empezar otra vez y algunas cosas en las que creías se desvanecen como la espuma de una ola al llegar a la orilla, cuando no tienes ni trabajo ni dinero ni casa y el futuro se presenta incierto... mi vespa. Sólo queda situarse en el km.0 y arrancar con el espíritu intacto, mirar de frente el camino y acogerse a la aventura de reconstruirse de nuevo. Mi vespa, una TX 200 de 1989, en un azul tan similar al mar de fondo que veo al subir la cantera que va de Alicante a la Playa de San Juan, es mucho más que una moto, más que un vehículo para el transporte. Es la libertad y la esperanza, una forma de ver el mundo que abastece la sensación de saberse por siempre un principiante. La emoción de intuir que el recorrido es el acontecimiento primordial, que en ese transcurrir todo es insignificante y nada es tan preocupante.





8 comentarios:
envidia, claro. ni vespa, ni playa.
Bueno, no te preocupes, un dia damos un paseo en la Vespa.
Es una buena forma de afrontar el devenir de los días con ánimo. Cuando las adversidades se acumulan y las miramos de frente, nos damos cuenta de lo que realmente merece la pena, que suele ser poco, pero crucial en nuestra vida.
Obviamente, el punto de partida que marcas no es malo, el maravillo horizonte del mar y tu moto favorita. Buen km.0 para empezar.
Me encanta esa foto. Ser un habitante de la estepa mesetaria, conlleva admitir que ese azul sea más que un color y se transforme en una mezcla de sensaciones (descanso, fin de viaje, olor, rumor nocturno. En fin, que todo te vaya bien.
Un saludo.
Bola8.
Joder, estoy emocionado por tus palabras! Muchisimas gracias!
Desde luego, lo tienes todo Javier, la moto, el mar y un ojo para las fotos que hace vibrar al que las ve. Así que, ¿qué mas necesitas? si un poco de pasta para echarle combustible, una vez lo tengas puedes hacer millas y tomar nuevas instantáneas y hacernos vibrar a todos.
Un abrazo.... El mal camino, es un tramo, mas adelante mejora.
Lu, siempre mil gracias por la amistad y todos los buenos momentos!!
Tremendo post Javier, abierto al futuro, ¡claro que sí! La Vespa es el hacer pie, lo mínimo necesario para afrontar el cambio, mucha suerte.
La mía es una PK125 también del 89, fue blanca pero tornó a un rojo mezcla de sangre y vino, más castellana que tu azul marino.
http://www.flickr.com/photos/24541647@N04/6472176239/
Un abrazo fuerte, Ignacio
Gracias Ignacio! Bonito color para un Vespa. Me encanta tu Vespa. Esas ruedas, asi, nunca las habia visto.
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