El mar no interrumpe nada. Sigue su propia mecánica, sin más objeción que la que podría amontonarse en los ojos. En uno de mis libros preferidos* la evocación del mar funciona también como un reconocimiento tácito de un estado de cultura prominente, rico en esfuerzo y voluntad, tantas veces dibujado en los mapas. El mar ni siquiera exige esgrimir una certeza duradera, pues el oleaje lo impide, y lo advierte cuando en la costa, en las desembocaduras, el agua se arremolina hacia una dirección que, desde lo humano, podría mostrase aún más incomprensible. No es fácil adivinar esa imagen, pero sucumbimos a su caudal. Todo el mundo intenta llegar hasta el mar.



* Al aproximarse al Mediterráneo, elegimos ante todo un punto de partida: una costa o una escena, un puerto o un suceso, un periplo o un cuento. Luego, ya no importa tanto de dónde hayamos salido, cuenta más hasta dónde hemos llegado, qué hemos visto y cómo lo hemos visto. A veces, todos los mares parecen iguales, sobre todo cuando la travesía es larga. A veces, cada mar es diferente.

Fragmento inicial de Predrag Matvejevic, Breviario Mediterráneo, Anagrama, 1991 (ed. original 1987)


viernes, 16 de marzo de 2012

the swatch art peace hotel, otro ejemplo de branding-art




La concepción del Branding-Art* articula diferentes movimientos y fuerzas de relación entre las marcas y el sistema del arte. Un ejemplo de finales de 2011. La marca de relojes Swatch ha estado conectada al arte desde su nacimiento, sin embargo con la inauguración el 1 de noviembre de The Swatch Art Peace Hotel, ubicado en Shanghai, extiende su estrategia integrativa con el mundo del arte desde una perspectiva más global y comprometida. Dos de los pisos del edificio han sido transformados en dieciocho talleres y viviendas para artistas de todo el mundo, los cuales son invitados (tras un proceso de aplicación y selección) a vivir y trabajar en sus instalaciones durante un periodo máximo de seis meses.

Si el Branding-Art, tal como lo definimos, ha sido utilizado por las marcas bajo supuestos distintos a lo largo del tiempo, es en los últimos años cuando ha ido adquiriendo una relevancia más intensa en cuanto soporte estratégico que construye la imagen de marca y formaliza sus asociaciones de atributos. Swatch es un ejemplo paradigmatico en la medida en que su posicionamiento ha estado y está basado en un vinculo permanente con el sistema del arte, tanto a nivel de producto como empresarial.

* Leer la introducción y explicación del concepto en Javier M. Reguera Studio. En breve estará disponible en la misma web un report más detallado y amplio sobre el Branding-Art.

 
Copyright © 2007-2013 . Asi se fundó Carnaby Street . Javier M. Reguera