El mar no interrumpe nada. Sigue su propia mecánica, sin más objeción que la que podría amontonarse en los ojos. En uno de mis libros preferidos* la evocación del mar funciona también como un reconocimiento tácito de un estado de cultura prominente, rico en esfuerzo y voluntad, tantas veces dibujado en los mapas. El mar ni siquiera exige esgrimir una certeza duradera, pues el oleaje lo impide, y lo advierte cuando en la costa, en las desembocaduras, el agua se arremolina hacia una dirección que, desde lo humano, podría mostrase aún más incomprensible. No es fácil adivinar esa imagen, pero sucumbimos a su caudal. Todo el mundo intenta llegar hasta el mar.



* Al aproximarse al Mediterráneo, elegimos ante todo un punto de partida: una costa o una escena, un puerto o un suceso, un periplo o un cuento. Luego, ya no importa tanto de dónde hayamos salido, cuenta más hasta dónde hemos llegado, qué hemos visto y cómo lo hemos visto. A veces, todos los mares parecen iguales, sobre todo cuando la travesía es larga. A veces, cada mar es diferente.

Fragmento inicial de Predrag Matvejevic, Breviario Mediterráneo, Anagrama, 1991 (ed. original 1987)


martes, 31 de julio de 2012

killed by podcast VI







En los hoteles, los días del morador
parecen rodearse de aureolas que la novela de la vida
ya no podrá recoger.
Lo escuchamos en aquella canción
en que Leonard Cohen
rememora su encuentro con Janis Joplin, en el Chelsea Hotel.

Es cierto que de la letra de esa canción existen al menos dos versiones,
pero el hotel, al que también rinde tributo,
tiene tantos pasajes como para escribir
una parte esencial de la cultura popular norteamericana del siglo XX.
Por allí pasaron y vivieron Dylan Thomas, Jimi Hendrix,
Jack Kerouac, Sid Vicious, Andy Warhol,
Jackson Pollock,
Bob Dylan, Edith Piaf, Robert Mapplethorpe,
y todas las canciones que fueron conquistando el instante.

Nico le dedicó un album
y Joni Mitchell escribió una melodía matinal,
pero en la letra de Cohen estaba lo que sería el amor pasado y el puro tránsito de dos cuerpos enfrentados a las sábanas. Janis Joplin moriría a principios de los 70 para dar paso al mito, y los muertos nos van dejando su último suspiro en un recuerdo.

El amor furtivo tambien es permanencia.

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APENDICE


¿Que es Killed by Podcast? Un fogonazo a la letra. Un remiendo poético donde realidad y ficción se arremolinan para extraer otra verdad. Su origen se remonta a los principios inaugurales de este blog, pero es en la revista cultural 200 dias en Sing-Sing donde encuentra su hueco natural, una sección fija donde se había ido sucediendo (a veces) la evocación y mitología de personalidades pseudohistóricas afiliadas a la extrañeza.

sábado, 28 de julio de 2012

el influjo de francis bacon en antoine d'agata


Francis Bacon: Study for Bullfight nº1, 1969 | Antoine D'Agata: Camboya, 2007

Publicado originalmente en 2010

Antoine D'Agata es un fotógrafo atípico. Primero, por su práctica de la fotografía en el ámbito del fotoperiodismo internacional. Segundo, por su posición como miembro de la agencia Magnum, totalmente desmarcado del clasicismo que la ha caracterizado desde que Robert Capa y Cartier-Bresson apuntaran sus pautas estilísticas en los años 50. Posición radical en la forma y el contenido, de tal manera que el espectador no ha de aposentar su mirada en la cadena informativa sino en el valor de una atmósfera en los límites de lo decible. Si el fotoperiodismo ha ido construyendo su lenguaje a partir de la mediación del realismo, en Antoine D'Agata la crónica aparece como eje subversivo, no tanto para contar una situación vital, política o social como para estirar el mandato interno que le lleva a ejecutar la imagen desde una política interior. Podría hablarse entonces de un fotoperiodismo del interior que retuerce la forma para llegar al contenido desde las conjeturas de lo observado, donde lo observado nos hace igualmente, en proporción parecida. ¿No es tambien el fotoperiodismo conjetura? Posiblemente. Quizá porque la verdad nunca llega a realizarse en el instante. Quizá porque la verdad es sólo el preludio de un acto en constante evolución. La imagen (incluso la realista) es siempre una imagen construida, y es en este anatema donde D'Agata estira las posibilidades del fotoperiodismo.



Antoine D'Agata: Isomnia, 2000 | Stigma, 2004 | Camboya, 2007

La noche nos contempla, pero el fotógrafo ha decidido extraviarse en ella para extraer sus propios motivos. El tema, en definitiva, no es lo que acontece en ella. Ni siquiera el propio caudal que maniobra entre sus claroscuros. El tema predominante es la propia fotografía, entendiendo por ello todo lo que la lente podría hacer con esa nocturnidad abastecida. Es probable que el escaso interés que D'Agata ha mostrado en sus primeros años (y trabajos) hacia la nitidez de la imagen se deba precisamente a esta confrontación: ¿quién hace la imagen? Es en este sentido que su fotografía se acerca a la obra de Francis Bacon, encontrando en ella (y esto no deja de ser un renglón especulativo) la parte de la creación en la que los objetos y los sujetos fotografiados se erigen como auténticos creadores de la imagen.

Sin embargo, la imagen ha de ser borrada a través del cuerpo, conclusión a la que no se llega por defecto sino por la constante de una busqueda de la identidad que nunca llega a cumplirse. Borrar sus signos mediante una expresividad radical, violenta, inconcebible, hasta que el tema predominante termine por aparecer sin concesiones: las habitaciones donde todo ha de suceder, tanto en Bacon como en D'agata, muestran espacios reconocibles, pero el cuerpo contrapuesto a otro cuerpo intensifica la pérdida del referente para volcar toda respuesta posible en el lado de lo imaginario. Algunos retratos de Bacon proyectan esa definición imposible, la pregunta por el sentido del ser que la filosofía ha remarcado desde el existencialismo. D'Agata toma el ejemplo de Bacon para hacerse la pregunta desde el fotoperiodismo.


Antoine D'Agata: Camboya, 2007

No obstante, para llegar a alguna mínima conclusión hemos de hacernos otras preguntas. ¿Qué ha pasado en una agencia como Magnum, con una tradición firmemente anclada en el periodismo, para que de pronto adopte a un fotógrafo como Antoine D'Agata entre sus filas? Podría aducirse que los modelos impuestos por instituciones como el World Press Photo, premio que por otra parte ha sido otorgado a numerosos miembros de Magnum, han llegado a un callejon sin salida desde la óptica de la construcción de su lenguaje visual. Esto no quiere decir que se haya producido una pérdida de calidad. Muy al contrario, esa forma de entender la práctica fotográfica se reafirma cada año con nuevas muestras de valentía estética e informativa. Lo que bien pudiera estar sucediendo es que las fronteras entre el fotoperiodismo clásico y el arte (fotografía) conceptual se están difuminando, hecho que repercute en la elasticidad de lo que tradicionalmente se había de entender por las funciones sociales del fotoperiodismo. D'Agata es un ejemplo aclaratorio de ese desplazamiento, pero su medida no ha quedado resuelta y es muy posible que no haya trazo exacto para el equilibrio a no ser que contextualicemos su trabajo en un afuera-adentro de la agencia Magnum. Otras consecuencias derivadas apuntan a que la panacea de la objetividad fotográfica ha quedado desmantelada. La evidencia del subjetivismo había sido tapada en parte, precisamente, por el predominio de una clausula que había de recalcar lo noticiable como fuente de la verdad. La fusión cada vez más evidente entre la imagen conceptual y documental atiende a las prerrogativas del subjetivismo sin tener por ello que renunciar al bagaje periodístico.

De manera intencionada o no, Francis Bacon abastece la obra de Antoine D'Agata de algunos referentes conceptuales, convocando incluso la abstracción por un camino que el fotoperiodismo apenas había transitado anteriormente, colocándose sin pudor en el propio interior de su fotografía con la misma evidencia que Bacon habría de situarse en el centro de su pintura. Ante ese tiento creativo, ambos eluden al espectador casi como un acto de defensa contra el pudor o la obscenidad.



Francis Bacon: Study of Henrietta Moraes, 1969 | Two figures, 1953
Francis Bacon: Portrait of Michel Leiris, 1976 | Study for Portrait, 1977

viernes, 27 de julio de 2012

John Foxx Sng 1981 Europe after the rain



Una pequeña joya del pop electrónico de principios de los años 80. John Foxx, tras separarse de Ultravox, inicia un recorrido más experimental con su primer disco (perdón, yo sigo hablando de disco como concepto genérico) en solitario, Matematic (1980). Al año siguiente edita un album que posiblemente tenga más que ver con el último trabajo de Ultravox en el que participaría (Systems of romance, 1978) que con el giro que había iniciado en Matematic. The Garden vendría a ser algo así como la evolución natural tras su salidad del grupo, aunque introduce sonidos más melódicos que quedan patentes en el uso del piano, de un modo plenamente claro en Europe after the rain (este single) y con mayor contención en temas como Walk away.

John Foxx Sng 1981 Europe after the rain

Nota: todos los vinilos pertenecen a mi archivo personal. Todas las portadas y canciones han sido escaneadas y digitalizadas directamente de esos archivos.

The The Sng 1983 This is the day



Otro single del primer disco de The The, Soul Mining (1983). This is the day se editó ese mismo año, y a pesar de que sólo alcanzó el puesto 71 en las listas inglesa, con los años mantiene su calidad indemne a diferencia de éxitos más sonados de aquel momento.

The The Sng 1983 This is the day

Nota: todos los vinilos pertenecen a mi archivo personal. Todas las portadas y canciones han sido escaneadas y digitalizadas directamente de esos archivos.

sábado, 14 de julio de 2012

los deseantes



Jennifer Hudson / Balint Zsako

Los deseantes intervienen a veces por mediación de la maquinaria que han integrado a su sistema biológico y mental para desembozar la producción de signos revolucionarios y darles salida, su sentido final, en el espacio social, o, lo que es lo mismo, un sistema de producción del deseo que contradice las pautas del sistema instaurado por un Estado veladamente represor. Toda maquinaria deseante exige la afinación de los sentidos hacia el intervalo mismo en que el inconsciente aflora como un resorte de rebelión.

El Estado, maquinaria-otra que ostenta la legitimidad de la violencia (social, económica, antropológica, etc) para reprimir una semiótica de la liberación, hará todo lo posible para entaponar los vasos comunicantes que canalizan el flujo del deseo, del inconsciente a la parte social, de lo individual a lo colectivo, de lo colectivo a la interiorización de una nueva forma societaria basada en el deseo y las expectativas comunes.

Las máquinas deseantes y, por tanto, la figura social del deseante, representa la respuesta a las utopías ofrecidas como paradigma de la felicidad impuestas por el Estado como antídoto contra la libertad, la respuesta todavía no cumplida por un sistema de valoración de aquellos signos que han de irrumpir como piezas de un proceso global que extraiga la savia de una nueva sociedad.



Eugenio Ruenco / Ruben Gómez Radioboy

Ese paradigma estatal de la felicidad ha sido expuesto tradicionalmente, hasta hoy día, como un discurso polivalente que expropia del sujeto su autonomía originaria para injetar en su ADN el miedo y la frustación, el sometimiento a las pautas discursivas del poder financiero, mediático y político. Su mecánica se define por un efecto igual de perverso: el sujeto (ciudadano, transeúnte, habitante) terminará por defender, legitimar y difundir ese sistema de manera inconsciente. El sujeto se convierte así, para sí mismo, en un aparato de reproducción estatal. El Estado lo recompensará con las migajas de una creencia aún más totalitaria: el sujeto sólo se hace visible y trascendente en la sociedad de consumo. Ese paradigma oferta otras leyes, donde el respeto depende de la jerarquía socio-monetaria, la construcción de la desigualdad y la organización del mundo de la vida a través de la tasación de los bienes en propiedad de cada individuo.

En ese contexto, el miedo es correlativo a la inoperancia y la desidia. El propio potencial psicológico y mental del sujeto queda desactivado por el Estado, de tal manera que cualquier acto contrario a las máximas implantadas por ese paradigma es reinterpretado (y sancionado) mediáticamente como una forma de subversión. El miedo opera como estrategia de inclusión.



Robert & Shana ParkeHarrison / Valero Doval

Los deseantes, conectados a la corriente de una vanguardia todavía incompleta pero desafiante, infringen la ley de ese paradigma para bucear en los intersticios del ser y establecer otras formas constructivas de liberación. Liberación significa aquí el esquema básico de producción deseante que ha de devolver al individuo los recursos hacia una felicidad (respeto, autonomía, valor) no mediada por el Estado y los modos de vida reglados por el sistema financiero, aquellos que están intentando (por medio de la especulación salvaje y la consolidación de una nueva ficción monetaria basada en la codicia desmedida) someter al ciudadano a una esclavitud solapada, apenas perceptible en tanto que se erige como sostén de las democracias occidentales actuales.

Los deseantes y su maquinaria de producción afinan el paso hacia una democracia real que rehuye la mendicidad moral y aboga por la eclosión individual y colectiva de una felicidad autónoma.




Federico Hurtado / Andre Patterson / Superstudio

jueves, 12 de julio de 2012

like a rolling stone



Esta canción también tenia ganas de colarla. Una gran canción, al igual que el libro en que Greil Marcus relata las circunstancias en que fue concebida.




Cuando la gente la escuchó por primera vez, e incluso antes de que la escuchara, Like a Rolling Stone parecía menos una composición musical que un intento de rebasar el ámbito del pop... Cuando la canción salío en la radio, cuando la gente la escuchó y descubrió que no era realmente sobre un grupo (The Rolling Stones), entonces todo el mundo se dio cuenta de que aquel tema no se molestaba en explicarse a sí mismo, y que no importaba. En el torrente de palabras e instrumentos, la gente entendió que la canción era una reescritura del mundo.

Extracto Greil Marcus, Like a Rolling Stone. Bob Dylan en la encrucijada, 2009

lunes, 9 de julio de 2012

besame mucho 1980

Tras la desaparición de la revista Star en 1980, Juan José Fernandez empieza a publicar Bésame Mucho, revista que solo en apariencia podría ser comparada con El Vibora (tanto en intenciones como en su línea editorial) aun cuando ésta última terminó por eclipsarla. Aparecieron un total de 30 números.






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domingo, 8 de julio de 2012

home *


Fotografía. Javier M. Reguera. Pinchar en la imagen para ampliarla



Love > Alone again or (LP. Forever changes, 1967)
Donovan > Wild witch lady (LP. Cosmic wheels, 1973)
Electric Toilet > Within your state of mind (LP. In The Hands Of Karma, 1970)
Jack Bruce > Theme for an imaginary western (LP. Song for a taylor, 1969)
Donovan > Celeste (LP. Sunshine Superman, 1966)
Frank Gorshin > Never let her go, 1966
Tommy James & The Shondells > Crimson and Clover, 1969
Tony Joe White > The look of love (LP. Black & White, 1969)
Love > Maybe the people would be the times or between Clark and Hilldale, 1967
The Doors > Wishful Sinful (LP. The Soft Parade, 1969)

Bonus track
* Dionne Warwick > A house is not a home, 1964

 
Copyright © 2007-2013 . Asi se fundó Carnaby Street . Javier M. Reguera