El mar no interrumpe nada. Sigue su propia mecánica, sin más objeción que la que podría amontonarse en los ojos. En uno de mis libros preferidos* la evocación del mar funciona también como un reconocimiento tácito de un estado de cultura prominente, rico en esfuerzo y voluntad, tantas veces dibujado en los mapas. El mar ni siquiera exige esgrimir una certeza duradera, pues el oleaje lo impide, y lo advierte cuando en la costa, en las desembocaduras, el agua se arremolina hacia una dirección que, desde lo humano, podría mostrase aún más incomprensible. No es fácil adivinar esa imagen, pero sucumbimos a su caudal. Todo el mundo intenta llegar hasta el mar.



* Al aproximarse al Mediterráneo, elegimos ante todo un punto de partida: una costa o una escena, un puerto o un suceso, un periplo o un cuento. Luego, ya no importa tanto de dónde hayamos salido, cuenta más hasta dónde hemos llegado, qué hemos visto y cómo lo hemos visto. A veces, todos los mares parecen iguales, sobre todo cuando la travesía es larga. A veces, cada mar es diferente.

Fragmento inicial de Predrag Matvejevic, Breviario Mediterráneo, Anagrama, 1991 (ed. original 1987)


miércoles, 29 de agosto de 2012

la ironización del tabú: punk y esvásticas en las fotografías de karen knorr y extractos adicionales de jon savage




De nuevo, algunos movimientos subculturales recrudecen la reinterpretación que ha de hacerse de lo social para expurgar sus incongruencias. No es una lectura fácil, pues expone sin pudor el mecanismo por el cual una sociedad pervive y se desarrolla también a partir del los males que ella misma genera y propicia. La primera generación del punk (entre 1975-1978) vino a conformar una proclama heterogénea de signos semióticos contrapuestos, muchos de ellos olvidados en el inconsciente colectivo. Aun a riesgo de desatender otras molduras, considero que hay tres especialmente sintomáticas sobre las que se forja la voluntad irónica del punk y, por tanto, su estrategia de sacar a relucir todo tipo de fuentes incómodas para el sistema de clases inglés de finales de los 70: 1) las consignas inscritas en las camisetas, en la vestimenta, sin duda reforzadas por los desgarros de la tela, 2) el fetichismo y la estética bondage, plenamente asimilada en 1976, y 3) la cruz esvástica, signo por el que erróneamente se ha relacionado al punk de 1975-1978 con el fascismo (y el nazismo). Esta última revela un sumario peculiar. La esvástica está presente desde los inicios del movimiento, no tanto por la mécanica interesada por difundir o adscribirse a una ideología que ejemplifica, entre otras cosas, el mal, sino por articular un mensaje sin mensaje por el cual ya sabemos que el consumo de masas es capaz de amoldarse a cualquier especimen ideológico para llevarlo a las estanterías del supermercado. Sin embargo, la esvástica aparece ya en algunos trajes que Malcom McLaren y Vivienne Westwood (claros agentes provocadores de la aparición del punk en Inglaterra) idearon para la pélicula Mahler (1974), de Ken Russel, donde ya se la vincula con una particular visión iconoclasta e irónica. El punk se la apropia como objeto descontextualizado sabiendo al mismo tiempo de su reacción social y mediática.

Acompañando a las fotografías de Karen Knorr (serie Punks, 1976), lo que sigue son dos extractos de Jon Savage, England's dreaming. Los Sex Pistols y el punk rock.




El punk se anunció a sí mismo como un pesagio con su pluralidad de significados basados en elementos extraidos de la historia de la cultura juvenil, de la indumentaria sexual fetchista, de la decadencia urbana y de las políticas más extremas. Considerados en conjunto, tales elementos no tenían un significado consciente pero se referían a muchas cosas: primitivismo urbano; desaparición de la confianza en un lenguaje común; disponibilidad de ropa barata, de segunda mano; naturaleza perceptiva fragmentada en una sociedad en aceleración y saturada por los medios de difusión; voluntad de ofrecer el propio cuerpo como una mezcolanza de significados (p.299)

El punk especulaba con los tabúes al mismo tiempo que buscaba iluminar y exagerar, con una retórica sofisticada y cargada de ironía, una serie de contradicciones profundamente arraigadas. A diferencia de muchos movimientos históricos de vanguardia, tenía potencial para entrar en el mercado de masas y, en noviembre de 1976, ya estaba en disposición de hacerlo. Pero el mercado de masas es conocido por su capacidad de simplificar complejidades y aplastar cualquier asomo de ironía, y la idea de un movimiento juvenil con cruces gamadas que atrajera a los chavales era aterradora. La cuenta atrás hacia el apocalípsis proclamada por el punk pareció de repente muy peligrosa (pag. 316)



lunes, 27 de agosto de 2012

en facebook



Las palabras ya no bastan, pero empiezan a ser tiempos de depuración. A escasos metros, cualquier panfleto autobiográfico podría convertirse en una fuente de discrepancias entre la realidad y el sueño. Esto en el resumen, porque ahora conviene no hacer demasiado caso a las palabras y centrar la mirada en otras pendientes. La página en Facebook de Así se fundó Carnaby Street funciona como una prolongación tanto del blog como de mi web profesional. Me sirve para avisar de las entradas que voy publicando en el blog o recordar que hubo otras, en otras fechas. Ultimamente también estoy ampliándola hacia contenidos nuevos que solo estarán disponibles en la propia página de Facebook. Algunas cosas. Breves. Curiosas. Escuetas por la frase o la imagen que provocan. Otra forma de decirlo era advertir que cada momento se define en los detalles. Cuando sucede, siempre me acuerdo de aquella canción de Lucio Battisti, Si viaggiare, en la que el ritmo ofrece coraje, un horizonte: e tornare a viaggiare e di notte con i fari illuminare chiaramente la strada per saper dove andare. Hay otros momentos igual de luminosos, porque para escuchar una canción no hace falta mucho, no, pero llevarla al lugar puede ocupar toda la vida. Lo recuerdo en otra canción de Battisti, La collina dei ciliegi, cuando por la colina repiensa la solución, la ofrece:

E se davvero tu vuoi vivere una vita luminosa e più fragrante
cancella col coraggio quella supplica dagli occhi
troppo spesso la saggezza è solamente la prudenza più stagnante
e quasi sempre dietro la collina è il sole
.

Joder, eso me recuerda a otros cantantes italianos. Domenico Modugno. Tanto como afirmar que hubo un momento en que la canción napolitana encontró una via de escape hacia la modernidad. No sólo Modugno, pero en él la canción moderna italina alcanza crédito y consistencia. Por eso tambien podría decirse que en esa página van a leerse o verse cosas tan dispares como aquella frase de Hannah Arednt en la que (ya en 1945) nos avisaba de que la sociedad de cada época, a través del desempleo, frustra al hombre humilde en su actividad normal diaria y en su autorrespeto, le prepara para ese último estadio en el que asumirá sin rechistar cualquier función, incluso la de verdugo. Eso junto a otros retales para amenizar el baile, los días, el calor. Hay que practicarlo. Una pequeña explicación visual sobre la influencia de Richard Neutra y el innovador Programa de viviendas "Case Study House" en la arquitectura contemporánea actual puede resultar el camino idóneo hacia unas vacaciones de ensueño. Las clases medias lo esperan con destreza, pues en su inconsciente saben que en la orilla de cualquier playa la arena también sirve para construir castillos. En su defecto, siempre se puede acudir a las utopías-pop de los años 60 (sobre este tema estoy trabajando a fondo). Hay más, cosas que aqui no van a estar. Portadas y páginas interiores de fanzines ingleses y españoles, fotos, signos visuales que podrían avisarnos de algo quizá aún no resulto y que busca su masa crítica. Cosas. La relación entre la fotografía de Jennifer Greenburg, Steve Schofield y Cédric Delsaux parece avisarnos de una tendencia más mental que mercadotécnica para reunir en un mismo cuadro realidad y ficción. Quizá el caso en que Milan Kundera fue objeto de las infamias de un periódico checo, en 2008, puede ser un motivo suficiente para esclarecer una moral fuerte, en tiempos en que mucha gente que hoy critica el estado de cosas hará uso de la pleitesía y la reverencia al poder financiero cuando se les presente la ocasión. Pero para inmunizarse basta con habitar los dibujos de José Luis Micó "Lou" o los mundos perdidos de Julien Pacaud. A fin de cuentas, todos venimos de algún pueblo, grande o pequeño. Lo malo es olvidarlo. Lo difícil es encontrar una pedanía que conmueva.

martes, 21 de agosto de 2012

la poesia contra la infamia

La poesía siempre presenta una novedad inabarcable. El lenguaje que la sujeta concilia el tiempo a nuestra propia experiencia del mundo, a la vivencia del otro que, al decirla, ya ha sido transformada y se hace única. La palabra parece aún más necesaria, si acaso porque los hechos históricos propician tan sólo un discurso que requiere una verificación continua, la mediación de un intérprete. La poesía, opuesta a esa verificación, presenta una verdad colocada en manos del tiempo. Se hace presente en la escritura contra el olvido.



Octavio Paz, entre las muchas páginas, artículos y libros que ha dedicado a intentar desentrañar el misterio poético y la función del poeta en la sociedad contemporánea, escribió en El arco y la lira (1954):

Las palabras del poeta, justamente por ser palabras, son suyas y ajenas. Por una parte, son históricas: pertenecen a un pueblo y a un momento del habla de ese pueblo: son algo fechable. Por la otra, son anteriores a toda fecha: son un comienzo absoluto. Sin el conjunto de circunstancias que llamamos Grecia no existirían La Iliada ni La Odisea; pero sin esos poemas tampoco habría existido la realidad histórica que fue Grecia.

El poema es un tejido de palabras perfectamente fechables y un acto anterior a todas las fechas: el acto original con que principia toda historia social o individual; expresión de una sociedad y, simultáneamente, fundamento de esa sociedad, condición de su existencia.


Es posible que la palabra no ayude por sí misma a cambiar aquellos sucesos que siguen emborronando la historia, pero al menos los hace más soportables ante aquellos que difunden la penuria global y nos acosan con la infamia de tantos hechos impuestos en favor de un valor monetario y belicista de la existencia. Es solo la belleza contra la barbarie, contra la infamia.

Y así, nadie mejor que Antonio Tapies para representar los misterios de la poesía en la pintura.

lunes, 20 de agosto de 2012

paradigmas de lo cool (III)



Ximo Lizana, La Femme crucifié, 2004. Obra con la que pretende llamar la atención sobre cómo las instituciones están utilizando las imágenes religiosas como producto comercial desde una especie de merchandising, según palabras del propio artista.

A través de diferentes imágenes iremos desgranando el orden ideológico que se esconde tras el concepto de lo cool. En La silla disfuncional (y otras entradas de Así se fundó Carnaby Street) hay algunas ideas correlativas. En breve publicaré algunos posts sobre todo esto desde el punto de vista de la crítica cultural.

miércoles, 15 de agosto de 2012

moda conceptual


Henrik Vibskov, Performance en Middleburg, Feb 2009

Incio y extracto de un artículo publicado originalmente en mi Web profesional, en la seccion Container.Trends , donde se puede leer completo.

Todo en la industria de la moda parte de la reconstrucción de un instante. La moda se mira así misma, a su pasado, para escoger alternativas futuras. Es autoreferencial, producto de un proceso de reinterpretación de sus hitos y elementos más significativos o aquellos otros que habrían sido olvidados, desechados. Un ejemplo: el corsé, que históricamente tenía el cometido estético de modelar la figura y la normativa social de someter la belleza femenina a unas coordenadas restrictivas, es hoy utilizado en el diseño contemporáneo como pieza manipulable. El diseño de moda, por su parte, ha de entenderse así en el acto creativo que recicla y reelabora los signos de la vestimenta y pone de manifiesto variantes en su ordenación. En este sentido, no existe diferencia entre la manufactura de Zara y la exclusividad de una marca de lujo. Sus industrias, marcas y diseñadores buscan por lo general su cuota de mercado en la función cotidiana de la moda. Tanto unos como otros pueden partir de premisas bien distintas, más arriesgadas o convencionales, comerciales o minoritarias, pero el sustrato por el que se rige es su comercialización, es decir, los límites que se han impuesto sobre la practicidad de su empleo en la calle, la tolerancia asignada sobre lo que podría llevarse.

La moda conceptual rompe esa regla general para traspasar precisamente los límites de la práctica de la moda consensuada por la industria y los usuarios. Llamaré “moda conceptual” al ejercicio en el entorno creativo del diseño de moda que reconstruye o reinterpreta su estilística (patrones, usos, conceptos, historia) para constituir nexos de todo tipo entre la reflexión artística, la innovación y la industria textil. El patronaje tiene más que ver con la aplicación de un nuevo orden mental en los usos y funciones de la moda que con la prenda utilitaria, con la experimentación que con las formas de consumo hegemónicas en un momento concreto. Su intención última consiste en concebir ideas y conceptos nuevos, pero se ha de tener en cuenta que el contexto creativo también impone una dirección concreta.

Si miramos hacia atrás, al siglo XX, podemos encontrar referencias a la moda conceptual en cualquier corte histórico. Pero hay tres extractos, distintos en forma e intenciones, que me parecen especialmente significativos si se trata de describir con mayor detalle sus atributos, su sentido artístico en consonancia con el ambiente social y psicológico que la produce.

Seguir leyendo en Javier M. Reguera Studio

viernes, 10 de agosto de 2012

retratos & memoria I



Fotografías. Javier M. Reguera. San Antón, Alicante. Julio 2012

miércoles, 8 de agosto de 2012

retratos & memoria II


Fotografías. Javier M. Reguera. San Antón, Alicante. Julio 2012

viernes, 3 de agosto de 2012

madrid me mata 1984



Madrid me Mata. Oscar Mariné diseña, dirige y edita una revista que actúa como catalizador de anonimatos y presencias públicas, es decir, buscando en el espacio urbano (Madrid) las señas de identidad de una modernidad rebasada a través de figuras que funcionan como emblema. Esta misma función ya la había llevado a cabo La Luna de Madrid, con la diferencia de que en ésta se intenta hacer una idetificación ad-hoc entre algunos artistas y el contexto que pretende definir acotando psicologicamente la perspectiva del auditorio. Madrid me mata es en ese sentido más abierta, proporcionando una visión más abstracta del acontecer sociológico de la posmodernidad.

Eso ya se dijo en otra entrada al referirme a Madrid me Mata, pero si prefiero subir (para aquellos interesados en descargársela) el primer número aún a riesgo de que, creo, no contiene ni por asomo lo mejor de la revista, es porque en ella está un ideal que se deja ver desde el principio: tradición y post(modernidad) en una mezcla perpetua, sin rubor o mala conciencia, hecho que de algún modo iba a separar al contexto de la movida de los intelectuales de izquierdas y de derechas. Este primer número también significa la visión de lo que sería Madrid me Mata durante 16 numeros y su voluntad de ejercitar el estilo. Asi que.

Madrid me Mata No.1, verano 1984

jueves, 2 de agosto de 2012

camarote 58




Originalmente publicado en abril 2011

El teatro del absurdo (Ionesco, Beckett, Adamov) imprimió una característica de incomodidad crítica que sólo podía ser asumida a través del humor. El cine de los Hermanos Marx proporcionó al absurdo una competencia mayor hacia la gestualidad de la risa. En ambos casos el humor es un ingrediente definitorio. En el primero se trata de un mecanismo vinculante capaz de activar el subconsciente para darle salida en la paradoja social. Este resorte también ha sido explotado por el séptimo arte: en el Angel exterminador (Luis Buñuel, 1962), los personajes (adscritos a un estrato burgués) se ven imposibilitados a salir del salón de una casa a la que han sido invitados. No existe más razón que el propio impedimento, pero ante la frustración de no dar con la escapatoria los invitados terminan desvistiendo su subconsciente hacia un origen indeterminado donde las buenas costumbres de la burguesía acabarán por degradarse. Buñuel, en algún punto heredero cinematógráfico del teatro del absurdo, aplica el interior doméstico de las clases acomodadas a una situación que, por radical, puede entenderse como el reverso humorístico de la catátrofe del sujeto.


En el segundo, la lógica irrevente se interpone entre el mundo social y la comprensión de las acciones. La filmografía de los Hermanos Marx abastace al espectador con multitud de ejemplos a partir de una puesta en escena que sintetiza el arte del slapstick, el vodevil, el cine cómico de la época muda y la screwball comedy de los años 30. Cualquier escena escogida al azar entre Groucho y la señora Dumont, entre Chico y Harpo, entre Groucho, Harpo y Chico, contiene los contrasentidos que se producen en el binomio diálogo-mundo. El modelo cómico de los Hermanos Marx actúa por acumulación, de tal forma que la conversación casi siempre termina por ocasionar un resultado fatídico para el mundo socialmente consensuado desde la convenciones. Una noche en la ópera (1935) ofrece momentos antológicos de esta clase: la escena en que Groucho y Chico se disponen a firmar el contrato al joven cantante de ópera Ricardo Baroni expone la ineficiencia, llevada al absurdo, de los términos contraactuales y los tecnicismos del lenguaje propio de una cláusula. Acción y diálogos operan bajo la función deconstructiva de la sociedad. La escena del camarote 58 lleva esta idea a su máxima expresión, componiendo un cuadro saturado y caótico, discordante con el universo de la alta sociedad. En ese sentido, el paralelismo con ciertos aspectos de la screwball comedy (comedia loca) de Gregory LaCava y Howard Hawks no es casual, especialmente en el modo en que la excentricidad ejerce su fuerza sobre los usos y costumbres de clase.

El camarote representa ese otro espacio encubierto que transcurre como un margen dentro del contexto moralizante de los grandes salones del barco. Hacia el final de la escena anterior, Groucho ha conseguido bajo coacción que la señora Claypool (Margaret Dumont) acceda a encontrarse con él en habitáculo tan reducido. Sin embargo, la situación se precipita hacia un lado nada convencional. La entrada en escena de personajes tan variopintos como dos camareras, un fontanero, una joven que busca a su tía Micaela, el ayudante del fontanero, la chica de la limpieza, una manicura y cuatro camareros, además de Harpo, Chico, Ricardo Baroni (Allan Jones) y Groucho, lleva hasta sus ultimas consecuencias el procedimiento por el cual la acumulación de situaciones simultáneas en una mismo escenario habrá de incidir sobre una consecuencia tan rotunda como incapaz de solventar una salida razonable.


miércoles, 1 de agosto de 2012

primeras tentativas de ajustar el No, Global Tour* de Santiago Sierra a las dimensiones de este blog




* Nota. El No, Global Tour de Santiago Sierra consiste en un viaje que se inició en Julio de 2009 a través del primer mundo. En él, una gran escultura formada por la sencilla y contundente palabra NO recorre diversos países y continentes, emplazada sobre la plataforma de un camión.

El viaje se inició en Lucca, para continuar hacia Berlín, donde recorrió áreas industriales y mineras de la antigua República Democrática Alemana. La escultura pasó por edificios emblemáticos de Dortmund, Rotterdam, Maastricht, Bruselas, Londres y Greenwich, entre otros. De allí se trasladó vía marítima a Nueva York, donde formó parte del festival Performa 09. Visitó Wall Street, el edificio de Naciones Unidas, el Rockefeller Center y otros destinos turísticos. Finalmente, la obra partió hacia Miami donde fue parte de Art Basel.

Otro NO se construyó en Toronto y fue presentado durante el evento Scotiabank Nuit Blanche, para después iniciar su viaje en dirección a EE.UU., donde visitó las ciudades de Hamilton, Buffalo, Detroit, Cleveland y Pittsburgh, pasando siempre por zonas industriales y barrios de trabajadores.

Un tercer NO fue construido en Lucca a comienzos de 2010. De ahí partió hacia Livorno, donde dio su negativa a una acción de enterramiento de un grupo de inmigrantes. Después hacia Génova, donde pasó por el puerto marítimo para después llegar a Monte Carlo. Desde allí viajó hasta Saint-Jean-Cap-Ferrat, para continuar hasta Marsella, donde visitó refinerías de petróleo y una fábrica de armamento militar. Prosiguió por Montpellier, Lourdes y Madrid, durante la feria de ARCO. Posteriormente viajó a Japón para participar en la Trienal de Aichi y finalmente a Katowice, Polonia.


Texto extraido de Artium

 
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