El mar no interrumpe nada. Sigue su propia mecánica, sin más objeción que la que podría amontonarse en los ojos. En uno de mis libros preferidos* la evocación del mar funciona también como un reconocimiento tácito de un estado de cultura prominente, rico en esfuerzo y voluntad, tantas veces dibujado en los mapas. El mar ni siquiera exige esgrimir una certeza duradera, pues el oleaje lo impide, y lo advierte cuando en la costa, en las desembocaduras, el agua se arremolina hacia una dirección que, desde lo humano, podría mostrase aún más incomprensible. No es fácil adivinar esa imagen, pero sucumbimos a su caudal. Todo el mundo intenta llegar hasta el mar.



* Al aproximarse al Mediterráneo, elegimos ante todo un punto de partida: una costa o una escena, un puerto o un suceso, un periplo o un cuento. Luego, ya no importa tanto de dónde hayamos salido, cuenta más hasta dónde hemos llegado, qué hemos visto y cómo lo hemos visto. A veces, todos los mares parecen iguales, sobre todo cuando la travesía es larga. A veces, cada mar es diferente.

Fragmento inicial de Predrag Matvejevic, Breviario Mediterráneo, Anagrama, 1991 (ed. original 1987)


viernes, 23 de noviembre de 2012

Sonia Delaunay, un antecedente temprano de la "Sinestesia" en el diseño de moda *con ejemplo actual de Trina Turk y Celine



Celine, Colección 2012 / Sonia Delaunay, 1925 / Trina Turk, Coleccion Modernist Maverik, otoño 2012 / Sonia Delaunay, 1938

En otra entrada definía la tendencia de la Sinestesia a partir de la transferencia de sus signos visuales de la arquitectura y el diseño de interiores al ámbito de la moda, y subrayaba su definición en base a la percepción conjunta o interferencia de varios tipos de sensaciones en un mismo acto perceptivo: "su traducción al mundo del arte queda expuesta en el desarrollo del Op-Art a mediados del siglo XX, donde la dialectica producida entre modelos geométricos y lineas dispares, los contrastes cromáticos o la repetición en pugna con otras formas contrapuestas, crean una experiencia visual fuera de lo común".

En esta ocasión se quiere resaltar un antecedente temprano de la Sinestesia en el diseño de moda: la pintora y diseñadora de moda (y textiles) Sonia Delaunay, iniciadora del Orfismo, una derivación de diferentes vanguardias de principios del siglo XX. El Orfismo o Cubismo Órfico se caracterizaba pricipalmente por un alejamiento de los preceptos del cubismo. Los colores neutros son sustituídos por una serie de colores brillantes, se abandona la figuración para dar protagonismo a las formas geométricas (círculos y semicírculos) estructuradas rítmicamente en composiciones de gran fantasía. A pesar de que su vocación principal era la pintura, Delaunay aplicó el Orfismo a las artes decorativas, el diseño textil y la moda, convirténdose en una figura clave de la moda en los años 20 y 30.

Ver más imagenes en el blog El ultimo resorte

lunes, 19 de noviembre de 2012

la imaginería del Stabat Mater en el fotografía de guerra


Roger van der Weyden, s.XV / Luis de Morales, s.XVI

En la literatura, la música y el arte plástico, el Stabat Mater Dolorosa representa la expresión religiosa del dolor por el suplicio del hijo, una meditación trascendental sobre el lamento de María en el proceso de crucifixion y muerte de Jesús. La plegaria describe tres puntos de vista: el sufrimiento de Jesús en la cruz, el dolor de María por el sufrimiento de su hijo y el requerimiento empático-religioso de ese dolor por parte del otro. Sin embargo, el tema trasciende el contexto del catolicismo, tal como ha sido construido desde la Edad Media, para incurrir en un sentimiento de carácter universal que tiene su culmen en la piedad. Consuelo y pérdida, compasión y lamento, vertebran esa última escena en un modelo iconográfico que ha atravesado los siglos y las artes, un modelo de reconocimiento universal en tanto que el género humano contiene y manifiesta esa capacidad.

La fotografía de guerra (y con ello se quiere también rendir tributo a todos aquellos fotógrafos que se han adentrado en los infiernos de un conclicto bélico) ha cumplido a lo largo de su historia una función primordial que sobrepasa lo límites de la información para crear a través de la imagen una corriente empática entre lo que siempre hubiera permanecido oculto (las consecuencias de la guerra) y un auditorio distante, ajeno a cada conflicto. Esa corriente tiene que ver con la compasión, el acercamiento del dolor y el sufrimiento del otro causado por las violencia bélica a aquellos que no han vivido tales experiencias en primera persona. No obstante, creo que se dan dos niveles de comprensión distinta: 1) el contexto en el que se produce el sufrimiento, el lamento por la pérdida, la muerte o la crueldad, y 2) el dolor y el duelo como reconocimiento universal de un sentimiento. Muchas fotografías hechas en situaciones de guerra, algunas de ellas icónicas, consiguen vincular ambos niveles sin delimitar los términos en que una imagen ha de ser entendida por todos. Desde esos mismos términos, quizá el sufrimiento no sea transferible, pero sí más comprensible en la medida en que refuerza los mecanismos de la empatía. Lo que sigue son algunos ejemplos en los que la imagen busca llegar a su máxima expresividad y punto de fricción a partir de la iconografía del Stabat Mater.


Larry Burrows. Vietnam, 1966

La Guerra de Vietnam fue la primera en que, de un modo generalizado, la fotografía articuló un discurso crítico y de opinión que llegó a la población civil para confrontar las paradojas que subyacen en el intervencionismo bélico. Larry Burrows es hoy considerado como uno de los fotógrafos con mayor empaque de esa guerra. Una de sus líneas temáticas fue retratar la vida de los propios soldados norteamericanos, pero su sensibilidad para captar la tensión ha hecho que muchas de sus imágenes aludan a un drama interior. En esta imagen, el soldado herido en el suelo evoca el momento de la crucifixión.


Rubens, Descendimiento de la cruz, 1618 / James Natchwey, Nicaragua, 1984

No oculto mi predilección y admiración por James Natchwey, un fotógrafo que ha hecho de su trabajo un monumento sobre la condición humana a la altura de los grandes escritores, poetas y artistas de cualquier época, en cualquier cultura o geografía. Esta fotografía forma parte de un reportaje que resultó ganador en 1984 del World Press Photo en el apartado Spot News Stories, donde se describe la caida y muerte de un guerrillero anti-sandinista. La imagen capta al herido con un dramatismo que sugiere la escena del descendimiento de la cruz.



George Merillon, 1990 / Eugene Smith, The wake, 1951 / Enric Marti, 1999

La fotografía de Eugene Smith The Wake (perteneciente al reportaje Spanish Village realizado para la revista Time, 1951) fija visualmente la idea del velatorio en los términos escénicos de un tiempo y espacio cultural opresivo, donde el concepto de la muerte queda asociado al mundo rural. La imagen nos sirve, sin embargo, como referencia introductoria a otras fotografías que tienen por tema la muerte en el contexto de un conflicto bélico. En 1990, George Merillon gana el premio a la mejor foto del año del Word Press Photo, donde familiares y vecinos lloran la muerte de Elshani Nashim (27 años), asesinado durante una protesta contra la decisión del gobierno yugoslavo de abolir la autonomía de Kosovo. Nueve años despues, en 1999, la fotografía de Enric Martí titulada Funeral en Kosovo obtiene el Premio Ortega y Gasset, según declara la nota de prensa, "por su plasticidad, movimiento y oportunidad periodística que refleja la tragedia del pueblo albanokosovar". La fotografía muestra a un grupo de mujeres de etnia albanesa llorando la muerte de un joven combatiente del Ejército de Liberación de Kosovo. Sorprende el parecido de ambas imáges, tanto por el momento que expresan (de máximo dolor, movimiento) como por el encuadre (cerrado sobre las figuras alrededor del muerto).


Hocine, 1997 / Samuel Aranda, 2011

En 1997, el Word Press Photo vuelve a reconocer con el máximo galardón a una fotografía con connotaciones religiosas. Hocine, fotógrafo argelino, capta con su cámara el llanto de una mujer fuera del Hospital Zmirli, donde los muertos y los heridos habían sido trasladados después de una masacre en Bentalha. Con la mirada perdida y el rostro desencajado, la imagen alude a la representación de la piedad (al menos de manera parcial). Otra mujer intenta consolarla. El conjunto sintetiza dos motivos reflejados en la plegaria del Stabat Mater: el dolor de María por el sufrimiento de su hijo y el hecho empático de ese dolor por parte del otro transformado aquí a través del consuelo. Y en 2011, las referencias religiosas subyacen de nuevo en otra fotografía ganadora del Word Press Photo. Su autor, Samuel Aranda, nos remite a otra vez al consuelo: Fatima al-Qaws arropa a su hijo Zayed (18 años), que sufre de los efectos del gas lacrimógeno tras participar en una manifestación callejera, en Saná, Yemen, el 15 de octubre.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

consumo, narratividad y mito



El objetivo del marketing narrativo ya no es simplemente convencer al consumidor de que compre un producto, sino sumergirlo en un universo narrativo, meterlo en un universo creible. Ya no se trata de seducir o de convencer, sino de producir un efecto de creencia. Ya no se trata de estimular la demanda, sino de ofrecer un relato de vida que propone modelos de conducta integrados que incluyen ciertos actos de compra, a través de verdaderos engranajes narrativos. Ya sea usted viejo o joven, parado o trabajador, con buena salud o enfermo de cáncer, you are the story, es usted un héroe. El neomarketing opera un desliz semántico sutil: transforma el consumo en distribución teatral. Elija un personaje y le suministraremos los accesorios. Adopte un papel, nos ocuparemos del decorado y el vestuario.

Estamos ante el consumo como única relación con el mundo. Se le atribuye a las marcas los poderes que antaño buscábamos en los mitos o en la droga: sobrepasar el límite, experimentar un yo sin gravidez, volar, planear; ayer era Icaro o el LSD, hoy son Nike o Adidas. Las zapatillas deportivas desafían la ley de la gravedad. Los deportes de deslizamiento dan acceso a lo sobrenatural. Tom Clark, el chamán de las deportivas, explica que la inspiración del deporte nos permite renacer constantemente. Las marcas son los vectores de un universo: abren el camino a un relato ficticio, un mundo puesto en escena y desarrollado por las agencias de marketing experimental, cuya ambición no es ya responder a necesidades, ni siquiera crearlas, sino hacer converger visiones del mundo.

Fragmento de Christian Salmon, Storytelling, 2008, pag. 63

domingo, 11 de noviembre de 2012

ultimas tentativas de ajustar el No, Global Tour* de Santiago Sierra a las dimensiones de este blog y ajuste final





Hoy más que nunca se hace necesario reivindicar la protesta como una función social capaz de corregir los excesos y deficiencias de un sistema capitalista-bancario que protege sus intereses a partir de las propias deficiencias de la democracia. Un ejemplo de ello ha sido hasta ahora la cruel resolución de los desahucios llevada a cabo por los bancos bajo el amparo y legitimación del sistema judicial y policial. Hoy sabemos que la presión continuada de la ciudadanía en su conjunto contra los desfases de esa democracia financiera puede actuar como un revulsivo hacia la transformación del sistema social. El suicidio de Amaia Egaña en Baracaldo ante el inminente desahucio de su casa (perpetrado por La Caixa) ha desvelado la crueldad a la que está siendo sometida mucha gente, en un sistema que devora y canibaliza a sus ciudadanos. El arte y la cultura también ejercen un papel de importancia, en unos tiempos dominados por la barbarie financiera que intenta anclarnos en nuevas formas de esclavitud.

* Nota. El No, Global Tour de Santiago Sierra consiste en un viaje que se inició en Julio de 2009 a través del primer mundo. En él, una gran escultura formada por la sencilla y contundente palabra NO recorre diversos países y continentes, emplazada sobre la plataforma de un camión.

El viaje se inició en Lucca, para continuar hacia Berlín, donde recorrió áreas industriales y mineras de la antigua República Democrática Alemana. La escultura pasó por edificios emblemáticos de Dortmund, Rotterdam, Maastricht, Bruselas, Londres y Greenwich, entre otros. De allí se trasladó vía marítima a Nueva York, donde formó parte del festival Performa 09. Visitó Wall Street, el edificio de Naciones Unidas, el Rockefeller Center y otros destinos turísticos. Finalmente, la obra partió hacia Miami donde fue parte de Art Basel.

Otro NO se construyó en Toronto y fue presentado durante el evento Scotiabank Nuit Blanche, para después iniciar su viaje en dirección a EE.UU., donde visitó las ciudades de Hamilton, Buffalo, Detroit, Cleveland y Pittsburgh, pasando siempre por zonas industriales y barrios de trabajadores.

Un tercer NO fue construido en Lucca a comienzos de 2010. De ahí partió hacia Livorno, donde dio su negativa a una acción de enterramiento de un grupo de inmigrantes. Después hacia Génova, donde pasó por el puerto marítimo para después llegar a Monte Carlo. Desde allí viajó hasta Saint-Jean-Cap-Ferrat, para continuar hasta Marsella, donde visitó refinerías de petróleo y una fábrica de armamento militar. Prosiguió por Montpellier, Lourdes y Madrid, durante la feria de ARCO. Posteriormente viajó a Japón para participar en la Trienal de Aichi y finalmente a Katowice, Polonia.


Texto extraido de Artium

 
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