martes, 10 de abril de 2007

johnny hallyday, twist, twist, twist



Johnny Hallyday es el ídolo por excelencia de primeros de los 60, ídolo de jovencitas que habían visto en él su Elvis particular, nacional. Aparece en la escena musical en 1959, con una guitarra eléctrica y un smoking de lentejuelas. A un tiempo que la Nouvelle Vague rompe sus ataduras con el cine francés clásico, Hallyday se desentiende de la chanson procedente de Charles Trenet, toda una institución cultural que había influído en los cantantes de los 50. Introduce el francés en el twist y el rock 'n roll, y el idioma se twisteriza hasta extemos de invadir los pick-up con un ritmo frenético. Lo mismo ocurrió en españa: hasta que el Dúo Dinámico no descubrió que se podía tocar twist en español no hubo manera de encontrar una musicalidad propia para el pop español, en eso fueron pioneros, con otros.

Hallyday es además uno de los vertices de la música francesa de esos años, de lo que vendría después, de lo que ya estaba ahí. En sus otros lados, Serge Gainsbourg y Jacques Dutronc. Aun cayendo en el esquema (que simplifica todas las cosas), Hallyday representa el rock 'n roll y el twist primerizo; Gainsbourg se hace ya un clásico de la modernidad de mediados de los 60; y Dutronc materializa, junto a Polnareff, el cambio a partir de 1966-1968, cuando ya se demandan nuevos aires de compromiso. Los tres son el pilar sobre el que irán surgiendo otros tantos cantantes. Aunque Hallyday, el twist, el ye-ye virilizado, rebelde.

 
Copyright © 2007-2016 . Asi se fundó Carnaby Street . Javier M. Reguera