lunes, 9 de abril de 2007

serge gainsbourg, las mujeres (I)



Serge Gainsbourg ha encontrado siempre su alter-ego en las mujeres que le han rodeado tanto en su vida como en sus canciones, pero muchos músicos actuales, inscritos en la modernidad, encuentran su propia voz en Gainsbourg. Su influencia ha sido decisiva no sólo en la construcción de la nueva escena musical francesa de los últimos años (Marie Modiano, Emily Loizeau, Carla Bruni, Agnes Bihl, Benjamin Biolay, Coralie Clement, Keren Ann...). Es igualmente destacable en el pop anglosajón: un ejemplo paradigmático sería Beck, quien ha copiado literalmente sonidos y arreglos del disco de Gainsbourg Histoire de Melody Nelson (1971). El album conceptual aplicado a la canción francesa, uno de los primeros en su género.

Gainsbourg ha sido detonante de muchas cosas. Una parte esencial de la historia de la música francesa de los 60 está escrita por él. Por él y por otros, Johnny Halliday, Jacques Dutronc, Charles Aznavour, Michel Polnareff, Yves Montad, pero a él podemos llegar por muchos sitios. En zig-zag vamos topando con un cantante que muda su piel, la estira, le cambia el color, el jazz de los 50, el existencialismo sartreano de la rive gauche del Sena, Boris Vian, el pop en los 60, mujeres, cantantes a las que va regalando un estilo de canción adecuado a sus registros vocales y le permiten indagar en el suyo propio, las mujeres. En ellas encontró un modo de expresión añadido a su vitalidad musical. Los ejemplos más conocidos, los de Brigitte Bardot, Jane Birkin o France Gall, aportan todo un referente de la canción francesa, pero otras muchas fueron adoptando su modo de composición a la voz. Entre todas ellas destacan Petula Clark, Isabelle Aubret, juliette Greco, Dalida, Michele Arnaud, Regine, Mireille Dark y otras tantas que fueron dejándose hacer en las melodías de Gainsbourg.

 
Copyright © 2007-2016 . Asi se fundó Carnaby Street . Javier M. Reguera