jueves, 14 de junio de 2007

las tramas del hedonismo musical y el olvido de la política


[Fotografías de Miguel Trillo]

No hablaremos aquí de la historia interna de cada uno de los grupos que influyeron en la configuración musical de la movida madrileña. Interesa sobre todo situarlos en el contexto de un movimiento que, a pesar de su heterogeneidad y recorrido difuso, supo concretar una ruptura respecto a las tramas musicales asentadas en la España de los 70, las correspondientes a la canción protesta, el rock progresivo o el nuevo rock andaluz. Los factores que lo hicieron posible tienen que ver especialmente con la reinterpretación del hedonismo en un ambiente musical e intelectual determinado todavía por el influjo del compromiso político y el sentido de la utopía. Bajo la influencia del punk, la nueva ola, el rock 'n roll o el tecno, decenas de grupos irían apareciendo ante el síntoma que iba esclareciendo la industria discográfica independiente y la apertura de nuevos espacios para el ocio.

El resultado inicial sería la sensación de un cambio de perspectiva generacional que ya no se identificaba con la saturación informativa generada en el campo político. A nivel social, supondría una especie de dualidad que fluctuaba entre las tensiones sociales y políticas de la época y el abastecimiento de nuevas realidades juveniles. Eso, al menos, hasta la subida al poder del PSOE en 1982, porque el periodo de la transición a la democracia sería más bien el momento en que las tramas culturales emergentes empezaban a desentenderse de los hechos estrictamente políticos. Habría otras maneras de resumirlo, pero nadie mejor que un músico inmerso en aquellas ofrendas primerizas para confirmar algunos hechos de fondo.

"Veníamos después de la generación de principios de los 70, que era una generación más concienciada. Nosotros no creíamos en nada, salvo en la diversión y el rock. Es decir, en algo marginal, algo que no tiene nada que ver con un ideal ni con convicciones políticas de ningún tipo. Cuando llegué a la universidad, en el año 75, no encontré ni rastro de la contestación salvaje que me habían contado los mayores, y tampoco le veía ninguna gracia a correr delante de los policías. Prefería irme a tocar la batería o la guitarra eléctrica. Pienso que pertenecemos a una generación de transición" [Edy Clavo, miembro de Gabinete Caligari, en una entrevista para el libro Sólo se vive una vez, p.192]

Seguir leyendo

La respuesta fue cierto hedonismo cultural que tomó sus diversas manifestaciones a través de la influencia del punk anglosajón, la nueva ola, el glam y el rock norteamericano. Pero ni siquiera el punk a la española surgido en el 78 con la formación de Kaka de Luxe tendría el sentido dramático que adquirió en Inglaterra a través de los Sex Pistols o The Clash. Kaka de Luxe optaría por una vía informal y humorística que, desde sus primeras canciones, se despojó de la rabia punk anglosajona. Zombies, asiduos de los sonidos pop de la nueva ola, acudió a la evasión y la fantasía como medio de expresar ese hedonismo. Aviador Dro, influido por la música electrónica alemana, llevaría sus letras panfletarias extraídas de futurismos varios hacia un lado casi cinematográfico, el único modo en que sus discursos sobreexcitados sobre el hombre y el futuro podían encontrar su acomodo pseudopolítico. Ejecutivos Agresivos o Paraíso, grupos igualmente del primer instante, no llegarían a ofrecer más que un primer esbozo de lo que podían haber sido, perdiéndose entre la madeja de otros grupos posteriores de desigual fortuna musical; pero en ambos había la evocación de unas letras que inauguraban una realidad más ligera.

Las canciones ya poco tenían que ver con las tensiones políticas del país, y los grupos que fueron apareciendo lo hicieron notar no sólo en las letras, sino tambien en las actitudes, en la ropa, en las portadas de los discos. Otras tramas mantuvieron su propósito hedonista. Surge el fenómeno fans y las multitudes aclamando el rostro de un cantante en un poster, pero el punk, la nueva ola, la vertiente siniestra. Todos los estilos surgidos con la movida madrileña se olvidaron de que, apenas unos años atrás, en España todavía pululaba la sombra de una dictadura. Era una necesidad y una invocación. Recuperada la libertad, la juventud ya sólo quería divertirse.

[Fotografía de Miguel Trillo, 1982]

 
Copyright © 2007-2016 . Asi se fundó Carnaby Street . Javier M. Reguera