miércoles, 13 de julio de 2016

Martin Parr: «The last resort», 1983-1985. Notas sueltas (V) de las clases impartidas en la asignatura «Sociología e ideología de la imagen» del «Master Photoalicante 2015-2016» de fotografía (Escuela Mistos, Alicante)



La serie está localizada en un balneario de New Brighton, un suburbio playero cerca de Liverpool. La zona alcanzó su máxima popularidad en las primeras décadas del siglo XX como lugar de descanso de las clases acomodadas. Sin embargo, en las décadas siguientes su popularidad fue declinando debido a la pérdida de arena por los cambios en la marea y, como consecuencia, la zona se fue degradando. Las clases altas dejaron de frecuentar la zona. Sus visitantes fueron cambiando, hasta que la zona fue colonizada por excursionistas de Liverpool pertenecientes a la clase trabajadora.

La lectura de «The last resort» ha de tener en cuenta el contexto social y político. En ese momento, Inglaterra se encuentra en el apogeo del gobierno de Margaret Thatcher, quien había declarado la guerra a la clase trabajadora con agresivas políticas que tuvieron como resultado el desmantelamiento de muchas industrias y su abandono político y económico. Una clase social abandonada a su suerte con políticas neoliberales y una criminalización sin precedentes de la clase obrera por parte del gobierno. El ostracismo elevado a categoría política.

Cuando se expuso por primera vez la serie (compuesta de 40 fotografías), en 1986, supuso un shock para la crítica y para el público. Su recepción se interpretó como un ataque a la sociedad inglesa, y, más concretamente, a una clase trabajadora degradada a través de un punto de vista que fijaba parte de la atención en su declive.



La llegada de Martin Parr a la agencia Magnum, en 1994, supone un visión casi opuesta al clasicismo humanista que había caracterizado a la agencia desde su fundación. Introduce otros temas y, sobre todo, un punto de vista distinto. La obra de Parr es muy extensa, pero se puede caracterizar por dos elementos distintivos:

1) Practicamente toda su obra está recorrida por una temática: el ocio. No sólo desde el punto de vista del hedonismo, sino también a través de una mirada particular: el ocio permite ver las contradicciones de la sociedad contemporánea, es decir, cómo la gente se muestra en realidad, especialmente en los espacios turísticos y de consumo.

2) Por otro lado, introduce el humor y un enfoque que a veces ha sido calificada de excesivamente incisivo o cínico, lo cual chocaba con el posicionamiento humanista de la Agencia Magnum. El tratamiento crítico de la sociedad se muestra sobre todo a través de cierta sentido cómico y satírico: fija su atención en aspectos que pueden calificarse a veces de grotescos, muchas veces mostrados por medio de una estética kitsh y saturada, con un uso del flash muy pronunciado.



Su disposición ideológica y estética, y el modo de centrar la escena (flash, color, composición ideológica, etc), refuerzan una concepción crítica de la sociedad contemporánea. No obstante, su obra amplifica contradicciones internas al sacrificar, en ocasiones, la empatía con el sujeto: los muestra en situaciones incómodas, poco favorecedoras. Las situaciones oscilan en un límite difuso entre la crítica social y la exposición incisiva del tema.

Entre la visión crítica y satírica, Parr abre el espacio de representación a otra forma de visión: su fotografía funciona como un espejo, una proyección de nosotros mismos.



La recepción pública de la serie puede ser matizada porque su transfondo ideológico y visual expone un declive sociocultural más amplio que tiene que ver con el régimen político de Margaret Thatcher. Dos versiones de su recepción a través de los comentarios de dos críticos de la época:

1) David Lee en la revista Art Review: «Comen y beben ansiosamente comida basura, tirando los envases y los envoltorios de una forma capaz de poner en crisis la conciencia liberal. Nuestra histórica clase obrera, normalmente retratada con magnanimidad, se convierte en el objetivo de un público más sofisticado. Aparecen gordos, torpes, sin estilo, soporíferamente conformistas e incapaces de afirmar ningún tipo de identidad individual. Llevan ropa de mercadillo y, al más puro estilo conservador, se muestran resignados a su mísero destino. Sólo los bebés y los niños sobreviven al ridículo y en muchas de las imágenes es su presencia la que da a la desesperada visión de Parr un toque de poesía»

2) Robert Morris en la revista British Journal of Photography: «Es un mundo de pesadilla, viscoso y claustrofóbico, donde la gente aparece inmersa entre bolsas de patatas, nadando en pozas negras y contaminadas, escrutando un sombrío horizonte de degradación urbana»



David Lee enfatiza la idea de una clase obrera degradada social y culturalmente, una degradación que es observada a través de sus gestos sociales, sus actitudes y hábitos ante el consumo, el entorno y sus propia interacción social. Todo ello contrastado con una idea de la clase obrera que, antes de la subida al poder de Margaret Thatcher, era más bien percibida como una clase heróica. Robert Morris pone el énfasis no tanto en la población como en la degradación social del entorno, dando a entender un declive de lo social en la época de Margaret Thatcher.

Ambos comentarios pueden entenderse como una síntesis de la recepción política de la obra, ya sea estableciendo una conciencia criminalizante de las clases populares, o como una crítica subyacente al declive social y económico provocado por las políticas de tierra quemada (es decir de arrasar a la clase trabajadora) del gobierno de Margaret Thatcher.



La visión critica de la sociedad inglesa está también filtrada a través del encuadre y el uso del flash: un recurso estilístico, más que técnico, que congela y hace destacar gestos y actitudes concretas. La composición construyen el punto de vista de una manera muy radical: una mirada plenamente subjetiva en tanto que subyace un posicionamiento ideológico basado en una crítica social filtrada al dar mayor relevancia y protagonismo a aquellos aspectos sociales que suponen un punto de fricción en el comportamiento y las actitudes sociales.

 
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