jueves, 4 de octubre de 2012

el minimalismo es al diseño lo que el haiku a la poesía: mientras el colibrí vuela somos incapaces de apreciar la energía de su aleteo *12 paginas que marcaron la estetica de "200 dias en Sing-Sing"

El intento* de convertir una pagina en un extracto semiótico alumbra el contenido y muestra otras grietas por las que asomarse. Un repaso a la estética de 200 dias en Sing-Sing.














(*) Pseudo-reflexiones y anotaciones sobre diseño y maquetación que han inspirado el concepto visual de la revista.

El intento de convertir una pagina en un extracto semiotico alumbra al contenido y muestra otras grietas por las que asomarse * Dejar que el espacio respire a través de los colores hace que del diseño editorial una gama infinita * Partir la página requiere concentración, pero el contenido se resiente cuando lo único que se aprecia es la división * La filosofía editorial de 200 dias en Sing-Sing se basa en la idea de que en la página se han de expresar mundos paralelos al contenido principal * El diseño es pensamiento e intención. Lo que se dice con la tipografía y la disposición espacial no puede ser expreado con palabras * El diseño editorial elaborado para la pantalla es a la fuerza un ejercicio extraño, sin embargo el lector agradece esa extrañeza si se elimina todo lo superfluo * La maquetación es una fuente de percepción que actúa a diferentes niveles * Una linea no puede aportar mas que lineas, pero una linea puede avisarnos por dónde habrá de empezar la curva. Lo inesperado siempre empieza en línea recta * La colisión entre la tipografia y la imagen define para siempre la manera de acotar los margenes del diseño gráfico * La retícula es receptiva a las metáforas, pero por la asimetría se accede a una forma de compensación no contemplada hasta que el lector no ha pasado la página * Un vuelco a la pagina siempre es mejor que dar el salto de un sitio a otro. El lector tambien transita, se asusta, permuta, olvida.

Diseño, maquetación y edición: Javier M. Reguera. Pinchar en las imágenes para ampliarlas.

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+ 2 PAGINAS DE PRUEBA


miércoles, 3 de octubre de 2012

observaciones a "la silla disfuncional"


Yayoi Kusama, Accumulation, 1963

La idea de la silla disfuncional parte de la hipótesis de que a través del diseño industrial pueden visualizarse, aislarse semióticamente, algunos síntomas del estado evolutivo del capitalismo en el mundo contemporáneo, un capitalismo de carácter amorfo, voluble y mutante, cuya función principal consistiría en asumir y adoptar cualquier forma ideológica o modelo de representación social, cultural o económica que permita su subsistencia. La silla deja de funcionar como artículo o producto con un fin clarificado, convirtiéndose en una imagen tridimensional, proyectada, del esteticismo sin objeto. La silla deja de ser una silla: lo que se vende es la espectacularidad, el destello de las formas, su capacidad simbólica para representar un objeto aparente. En 1963, la artista japonesa Yayoi Kusama crea un antecedente crítico-escultórico de la silla disfuncional re-producida en el capitalismo contemporáneo.

lunes, 1 de octubre de 2012

killed by podcast VII



Los diarios del capitán Ascott habían pasado de mano en mano
desde que, a un año de su muerte, fueron encontrados
en una caja de cartón y celofán cuya inscripción
adelantaba un deseo, un lugar, una paradoja:

Montañas ríos montañas que no volveré a ver
se convierten en asidero para nuestros ancestros.


El deseo nos convierte de nuevo en lo que somos,
pero los acontecimientos eligen la parte
que ha de ser expresada.

Sus últimas páginas eran el recordatorio de otros viajes
que había hecho al Polo Norte,
escritas en una habitación atestada de libros, mapas e insignias
que demostraban sus proezas,
el ingenio de un explorador para romper el hielo
y abrir otras vías de navegación,
un criterio para la voluntad.
Ascott había recibido honores en Sociedades de muy diversa índole,
sin embargo su tristeza le había hecho regresar
a otros sucesos que, suponemos, nunca llegaría a resolver,
y lo había anotado en sus cuadernos
como si el temporal hubiera tenido lugar en otra parte,
en otra fecha, con una tripulación distinta.

Aquella tarde el mar enrarecía las últimas sombras de la tarde.

Lo que vino después son las páginas arrancadas
de un momento que ya no existe.
Ni nadie queda para recordarlo.

Sólo en el tiempo.

 
Copyright © 2007-2013 . Asi se fundó Carnaby Street . Javier M. Reguera