El mar no interrumpe nada. Sigue su propia mecánica, sin más objeción que la que podría amontonarse en los ojos. En uno de mis libros preferidos* la evocación del mar funciona también como un reconocimiento tácito de un estado de cultura prominente, rico en esfuerzo y voluntad, tantas veces dibujado en los mapas. El mar ni siquiera exige esgrimir una certeza duradera, pues el oleaje lo impide, y lo advierte cuando en la costa, en las desembocaduras, el agua se arremolina hacia una dirección que, desde lo humano, podría mostrase aún más incomprensible. No es fácil adivinar esa imagen, pero sucumbimos a su caudal. Todo el mundo intenta llegar hasta el mar.



* Al aproximarse al Mediterráneo, elegimos ante todo un punto de partida: una costa o una escena, un puerto o un suceso, un periplo o un cuento. Luego, ya no importa tanto de dónde hayamos salido, cuenta más hasta dónde hemos llegado, qué hemos visto y cómo lo hemos visto. A veces, todos los mares parecen iguales, sobre todo cuando la travesía es larga. A veces, cada mar es diferente.

Fragmento inicial de Predrag Matvejevic, Breviario Mediterráneo, Anagrama, 1991 (ed. original 1987)


jueves, 31 de mayo de 2007

criminalidad y juventud en el cine norteamericano de los años 50



Cry baby killer 1958. Cool & the crazy 1958. Daddy-O 1959. Motorcycle gang 1957. Juvenile jungle 1958. Teenage crime wave 1955. Running wild 1955. Rebel set 1958

Al mismo tiempo que la sociedad norteamericana de los años 50 empieza a articular un discurso enfocado a potenciar el valor de consumo de la juventud, la exaltación mediática de la generación beat y su distorsión en los estereotipos que desembocan en el beatnik proyectan el lado contrario de la efervescencia adolescente como portador de la felicidad social por el consumo, a saber: una criminalización que se hace aún más patente ante el auge de las gangs juveniles y el éxito de taquilla de películas como Salvaje [The wild one, 1953] y Rebelde sin causa [Rebel without a cause, 1955]. Todo un conjunto de películas, tanto en su variante beatnik como en sus referencias a una inédita oleada de criminalidad juvenil, llenaron las pantallas de los autocines.



The party crashers 1958. Date bait 1960. Teenagers from outer space 1959. this rebel breed 1960. Dangerous youth 1958. Dino 1957. The violators 1957. Teenage rebel 1956

Una lista más extensa de este tipo de películas en The video beat.

Post relacionado:
Beatniks, el estereotipo

petula clark, el idioma es el mensaje



Petula Clark es un rara avis en la larga lista de cantantes femeninas anglosajonas que, bajo la tutela del inglés como lengua discográfico-musical predominante, iniciaron una carrera en francés con éxito masivo, rivalizando con leyendas vivas como Edith Piaf y todas las corrientes musicales que iban a renovar la figura de la cantante no solo francesa, también europea. Estamos en 1960 y Petula Clark firma con Vogue un contrato discográfico que la mantiene unida a Francia hasta 1964. El intercambio de idiomas era cosa habitual, italianas y francesas cantando en lenguas ajenas, ampliando no sólo el repertorio sino tambien su público. Incluso vemos a Françoise Hardy o Dalida cantando en inglés, por no hablar que muchas de ellas hicieron sus intentos en alemán.

Las cantantes españolas se abrieron menos a otros idiomas, quizá porque todavía no existía esa identificación con la europeidad que ya se veía más allá y por el aislacionismo que sufría España desde los años 40. Europa era todavía un esbozo, pero la canción ligera, las cantantes italianas y francesas especialmente, hicieron mucho por recortar las barreras de esa Europa que surgía como un rompecabezas al que le faltaban todavía demasiadas piezas. Petula Clark fue de las pocas que, siendo británica, se lanzó a la conquista del mercado francés en ese mismo idioma. Había una mayor amplitud de miras en relación al lenguaje. Si hoy prevalece la idea de que los mercados se conquistan a través de una saturación del mensaje publicitario y el marketing globalizado, en los años 50 y 60 la máxima podría haber sido el idioma es el mensaje. La inmersión en un mercado ajeno suponía, en muchos casos, el uso de idiomas distintos para un misma canción. En Francia Petula Clark cantó en francés. Cuando a finales de 1964 publica su más célebre canción, Downtown, el público ya dispone de cuatro versiones, cuatro idiomas y una sola voz.

Web oficial de Petula Clark

magnum photos, 60 años de historia en imagenes


Alex Webb, 1979

Este año se cumple el 60 aniversario de la agencia de fotografía Magnum, fundada en 1947 por Robert Capa, Henri Cartier-Bresson, David Seymour [Chim] y George Rodge. Todo un ejemplo de empresa fotográfica que a lo largo de su existencia ha conseguido sintetizar, en forma de coperativa, algunos de los rasgos característicos de las grandes agencias de noticias y una novedosa redistribución de las imágenes basada no tanto en la inmediatez de los hechos noticiables como en la profundidad y dedicación a los temas. Durante 60 años, los fotógrafos de Magnum han constituido un punto de referencia en relación a una imagen que buscaba el equilibrio entre la calidad artística y la función periodística. El caso más emblemático quizá sea el de Eugene Smith, quien ingresó en Magnum en 1955 y puede considerarse uno de los indiscutibles creadores del foto-ensayo documental tal como hoy lo entendemos, además de un caso modélico de compromiso e implicación en el contexto a través de su cámara. Su rigor y obsesivo perfeccionismo le llevarían a dedicar incluso años a un tema, tales como el proyecto de Pittsburg entre 1955 y 1956 y su último trabajo, que le mantendría en Japón entre 1971 y 1975 cubriendo los desastres de Minamata. Esa senda la han seguido otros muchos fotógrafos que pertenecen o han pertenecido a la agencia. Asi, por ejemplo, James Natchwey y Eugene Richards, ambos integrantes en la actualidad de la Agencia VII, de la que Nachtwey fue uno de sus fundadores y toma precisamente como modelo la política empresarial y periodística de Magnum.

Pero lo más sorprendente es que la Agencia Magnum ha conseguido sobrevivir, a pesar de sus múltiples crisis financieras, en un ámbito tan cambiente y corporativo como el del periodismo y las grandes agencias de noticias, además de evolucionar al ritmo de las transformaciones tecnológicas que ha sufrido el medio en los últimos 20 ó 30 años. Parafraseando a Russel Miller, autor de Magnum. Fifty years at the front line of history [1997], la libertad es fundamental en la cultura de Magnum, libertad para los fotógrafos que trabajan en sus propios proyectos, sin fechas ni influencias de editores, al margen de presiones comerciales. En palabras de Carl De Keyzer, miembro desde 1991:

"A Magnum Photographer, in my view, is not a hero. What I admire in most Magnum photographers, young and old, is their ability to come back with something different, their ability to put their personality and views into their photography through technical and personal experience. I don't admire Henri Cartier-Bresson or Josef koudelka because they found great subjects, but because theu developed a very personal style and view. They Knew, and know, how to frame reality in a way no other photographer could, or can. I think this is the only thing that distinguishes us from other photographers with the same kind of bravery and the same amount of heroic stories, but without the ability to grasp the world in their frame" [Russell Miller, Magnum, 1997, p. 308]

[En sucesivos posts seguiremos hablando de los fotógrafos de Magnum]

Web oficial de Magnum Photos Agency.
Galería con 60 imágenes pertenecientes a fotógrafos de Magnum.
Magnum Festival 07, celebrating the art of documentary.
Entrevista en El Semanal a Jimmy Fox, editor de Magnumg durante 30 años.

Posts relacionados:
James Natchwey, cronista del siglo XX
Eugene Smith, compromiso y humanismo

martes, 29 de mayo de 2007

el cinematografo, invento del siglo XX


Primer fascículo de La gran historia del cine escrito por Terenci Moix para el suplemento Blanco y Negro del periódico ABC, 1995

El cinematógrafo podría considerarse el gran invento del siglo XX. Si en un principio la cámara empezó a registrar tan sólo fragmentos de una realidad objetiva especialmente reconocible por el mundo burgués, muy pronto, con Melies, se convirtiría en una maquinaria de producción deseante en la cual la ficción, a través de una narrativa y una puesta en escena, es decir, el tiempo y el espacio, llegaría a imponerse como el máximo mediador entre la realidad y el deseo. Esa necesidad antropológica de proveerse de ficción, innata en el ser humano, empieza de nuevo a reconstruirse con el cine, alcanzando a un auditorio numeroso y orquestando sus esquemas narrativos de manera homogénea. No es que el cine haya inventado un tipo especial de ficción. Antes de su nacimiento, ya estaba la novela y el teatro, el trovador, la oratoria o todas las formas de contar el mito. El cine incorpora al relato escrito y oral una maquinaria especular, la producción de deseo a un nivel nunca logrado anteriormente, y, con mayor insistencia, su expresión mediante una nueva mitología que, con el signo de los tiempos, es consumida como en la antiguedad era verbalizada en la lírica.

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lunes, 28 de mayo de 2007

destination out




Robert Doisneau, Le baiser de l'hôtel de ville, 1950



Milt Jackson & John Coltrane > Bags & Trane | LP. Bags & Trane, 1959
The New Don Rendell Quintet > Jeannine | LP. Roarin', 1961
Wayne Shorter > Adam's apple | LP. Adam's apple, 1966
Jackie McLean > Love and hate | LP. Destination out, 1963
The Ornette Coleman Quartet > Blues connotation | LP. This is our music, 1960
The Ahmad Jamal Trio > Wave | LP. The Awakening, 1970
Johnny Griffin > Smoke stak | LP. A blowin' Session, 1957
Lee Morgan > The lion and the wolf | LP. Leeway, 1960

half nelson


Jacques-Henri Lartigue, Bibi, Marsella, 1928



Miles Davis Quintet > Half Nelson | LP. Workin' [1956]
Roland Kirk > Termini's Corner | LP. Domino [1962]
Charles Mingus > Wham Bam Thank You Ma'am | LP. Mingus Oh Yeah [1962]
John Graas > There Will Never Be Another You | LP. The Music of John Graas [1957]
Clifford Jordan & John Gilmore > Blue Lights | LP. Blowing in from Chicago [1957]
The Dave Brubeck Quartet > Take Five | LP. Time Out [1959]

fotografia & jazz


Casi podría decirse que el jazz es un género fotográfico en sí mismo. Esa atracción que muchos fotógrafos han sentido por capturar su iconografía se extiende a todo aquello que el jazz ha supuesto desde el surgimiento del dixiland: un estilo de vida, una vivencia de la música más allá de las normas o la lucha contra el racismo. La revolución social que la población negra norteamericana no pudo hacer desde los guetos la hizo a través del jazz. El jazz es revolución y fotogenia, pero es curioso comprobar que su momento de mayor esplendor, renovación e influencia en otros campos del arte es también el de su reducción a un espacio casi-marginal, precisamente cuando el apogeo de las orquestas blancas de los años 30 empieza a disminuir dando paso, a mediados de los años 40, a uno de los mayores acontecimientos musicales del siglo XX, la explosión del Be-Bop y el estado de conciencia al que Charlie Parker llevó la improvisación.

Lo que sigue no es otra cosa que algunas de las muchas maneras en que los fotógrafos han intentado captar la esencia del jazz, su espacio vital, la vivencia de esa atmósfera.

Web oficial de William Claxton, especialmente la sección dedicada al jazz.
William Claxton en After Image.
Galeria fotográfica de Lee Friedlander.
Galería online de William Gottlieb.
William Gottlieb, Photographs from the golden age of jazz.
Galería con fotografías de Dennis Stock, Weeggee o Lisette Model en Holden Luntz Gallery.
Galería fotográfica en Jazz Corner.
Web de Jimmy Katz.
Portadas de discos de la casa discográfica Blue Note.

domingo, 27 de mayo de 2007

pulp fiction y lesbianismo



Todas las novelías pulp registraron, en mayor o menor medida, la imaginería popular para confrontar los tabúes de la época con el propio orden social y sus convenciones. Independientemente del género tratado (novela de detectives, ciencia ficción, terror, novela de vaqueros o novela rosa), el pulp fiction puede hoy verse como un verdadero archivo documental de las fantasías y temores ocultos de una sociedad que, tras la Segunda Guerra Mundial, iniciaba un proceso de transformación en todos los órdenes de la vida social. Los años 50 y 60 encontraron en el pulp y la novela de serie B otra manera de registrar los deseos de la colectividad, pero también el modo en que el tabú podía salir a superficie bajo la expresión de los subgéneros novelísticos de entretenimiento. Es el caso de un buen número de novelas que, apartir de los años 50, sacan a relucir temáticas de carácter lésbico y toda su diversidad de romances y tramas sexuales, lo que se refleja igualmente en el contenido explícito de sus portadas.

Hay que tener en cuenta que, a raíz de la publicación en 1948 y 1953 de los libros de Alfred Kinsey sobre el comportamiento sexual, el interés general por el sexo crece en las mismas proporciones en que esas novelas adquieren mayor relevancia popular, llegando a cosechar verdaderos éxitos editoriales. Kinsey refutó muchos estereotipos e ideas falsas referentes al sexo, estableciendo una nueva visión de la conducta sexual de los norteamericanos a mediados de los 50. Las pulp fiction de lesbianas y homosexuales formaron parte de ese proceso. Como muchos otros subproductos culturales surgidos más allá los márgenes de lo que un periodo histórico considera convencional, funcionarían como avance a la definitiva apertura de ciertos prejuicios, aún cuando en la mayoría de los casos no indagaran en profundidad en la temática y tan sólo evidenciaran en sus tramas conductas extremas o motivos tendentes a lo naif.

Strange sisters es una web que recoge un completo archivo de portadas de libros en rústica dedicados al tema del lesbianismo de los 50s y 60s.

Portadas de temática lesbiana en Vintage paperbacks & Digests

Existen infinidad de galerias y webs centradas en el arte pulp y las portadas de libros en rústica. Para tener una visión de conjunto sobre el fenómeno, The Pulp Gallery

edith piaf, de la calle al olympia



Es cierto que esa historia contempla muchos argumentos y tramas distintas. Seguiremos estelas diversas, interrupciones, extravagancias, callejones sin salida, influencias, porque intuimos que una canción puede decir mucho de la intrahistoria, de la sociedad en la que se ubica. Ya lo vimos, aunque brevemente, en el especial ye-ye; y pretendimos entrelazar los fenómenos musicales con las propias motivaciones y consecuencias culturales. Cuando sea posible, seguiremos esa senda. Un camino largo, enredado, lleno de vericuetos.

¿Por dónde seguir? Cualquier lugar o año es válido. La música no sigue una dirección única, lineal; más bien avanza y retrocede en el tiempo, resurgen estilos con nuevos rostros, y aquellos que un día fueron celebrados se muestran como antiguedad o argamasa de nuevos movimientos. Es quizá la atemporalidad la cualidad musical que cualquier compositor, grupo o cantante, quisiera para su obra. En ella también se gestan las mitologías, aun cuando el olvido ha afectado en algún momento incluso a aquellos cantantes que para la historia son imprescindibles. La atemporalidad tiene que ver con otra cosa. Pero Edith Piaf. Eterna.

Una cantante que hizo de su experiencia vital una canción, y viceversa. Su música, desde sus comienzos a mediados de los años 30, se entremezcla con su vida, contribuyendo de manera activa a la construcción de la chanson francesa como soporte de identidad nacional. Otros cantantes ostentan la misma cualidad, Chevalier, Trenet, Montand, Becaud, Gainsbourg, pero en Edith Piaf está la materia prima de un estilo que ha calado durante varias generaciones en otras cantantes, Juliette Grecó, Barbara, Caterina Valente. Hasta hoy en día.

Letras de canciones de Edith Piaf.
Web Edith Piaf
Biografía de la cantante en Little sparrow y wikipedia

Posts relacionados:
Edith Piaf, Paris, Robert Doisneau y Brassai
La muerte de Edith Piaf

1000 moteles




El motel norteamericano puede considerarse una forma arquitectónica peculiar no sólo a nivel estético; expresa la acomodación del estilo de vida urbano más allá de los límites de las áreas metropolitanas, en un momento en que la apertura de las grandes rutas y la utilización del automóbil como medio de transporte predominante para la clase media y profesional hacía necesaria una nueva industria del comfort, el comfort del tránsito. Mientras los años 30 y 40 suponen el inicio del modern motor lodge o motel, los 50 y 60 significarían la voluntad de organizar esa industria mediante la franquicia y la estandarización de un modelo de habitabilidad basado en el espacio del living room propio de la casa unifamiliar. El holiday Inn, como variante del motel, vendría a sintetizar a escala reducida las virtudes del hotel para el turismo en un paraje de paso, pero el viajante se congratula al asumir que ese tránsito no le ha sacado de la ciudad.

Postales de moteles de los años 50 y 60 en The American Motel

sábado, 26 de mayo de 2007

happy end


Cindy Sherman, Film Still nº 21, 1978



Nouvelle Vague > Too Drunk To Fuck (Dead Kennedy's) [2005]
La position du tireur couché > Le James Bond du quartier [2005]
Pizzicato Five > Mon Amour Tokyo | LP. Happy End of the World [1997]
Phonoboy > C'Est Ma Vie [2004]
Michel Polnareff > La Mouche [1972]
5 Gentlemen > Si Tu Reviens Chez Moi [1966]

¿por qué ya no llevamos sombrero?


1913|años 20|1935

¿Por qué ya no llevamos sombrero? Algunas cuestiones aparentemente simples esconden respuestas complejas, y son éstas las que en verdad nos hablan de los procesos culturales, muy por encima de esas otras preguntas al estilo de ¿qué es la cultura? ¿qué es el hombre? ¿que es la sociología y qué estudia?, tan difundidas en las cátedras universitarias. Todavía no se han dado cuenta que no hay respuesta para eso porque la abstracción sólo es asequible en un cuadro de kandinski & cia, y cultura a fin de cuentas es todo, incluso lo que expulsamos tras el almuerzo. Lo que desde esos foros quisiera responderse es la variante del juego de la gallina ciega, pero mientras la gallina se mueva los ilustres seguirán en activo. Yo, que prefiero hacerme preguntas al por mayor, me viene a la mente que a principios de los años 60 dejó de utilizarse el sombrero como prenda masiva, cuando a lo largo de la historia de la humanidad su uso había sido imprescindible tanto en su carácter utilitario [p.ej. el casco medieval] como en su utilización simbólica [p.ej. la pamela para la mujer o el sombrero de fieltro para el hombre].

El sombrero utilitario y simbólico han convivido a lo largo de la historia, pero desde el siglo XIX, más aún el XX, el sombrero simbólico prevalece en función de los roles sociales, la posición de clase y toda una maquinaria ideológica que subyace ante la corrección o incorrección de sus usos y los modos en que el estatus viene a representarlo. Ir con la cabeza cubierta era una convención social que iba mucho más allá de esa extraña manía de no dejar ver la cabellera. Tanto en hombres como en mujeres, su uso obligatorio empieza a decaer en los años 50. En la década siguiente ya es un hecho reconocible, posiblemente porque los 60 marcaron el momento histórico de mayor impacto-respuesta ante la liberalización de las costumbres, mientras que las nuevas formas de convivencia social y relación interpersonal actuaron con la misma efectividad sobre el vestir, despojando a la vestimenta de algunos artículos que ya se entendían como superfluos, al menos en su uso cotidiano. Lo que sorprende es que, de pronto, en el curso que va de los años 50 a los 60, una prenda con tanta significación histórica desaparezca. Ya no es una cuestión de que se devalúe su poder simbólico, sino que la simbolización desaparece con el objeto. El sombrero de fieltro utilizado en esa época hoy sería visto con extrañeza o como extravagancia; pero en el momento en que los hombres habían dejado de llevarlo otros procesos culturales habían empezado a dejar su rastro en el campo social. Curiosamente, los movimientos contraculturales adoptarían otras formas simbólicas en relación a la vestimenta, lo que incluía cubrirse la cabeza. Pero esa es otra historia. Volveremos a ella y a algunas otras, como el mantenimiento en la actualidad del sombrero simbólico como reliquia en algunos espacios sociales preferentes y la gorra de bisera en algunas culturas juveniles actuales al estilo del hip-hop.



catalogo|1937-1939|años 40|años 50|1951|finales años 50

Ver Des Chapeaux.

 
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