El mar no interrumpe nada. Sigue su propia mecánica, sin más objeción que la que podría amontonarse en los ojos. En uno de mis libros preferidos* la evocación del mar funciona también como un reconocimiento tácito de un estado de cultura prominente, rico en esfuerzo y voluntad, tantas veces dibujado en los mapas. El mar ni siquiera exige esgrimir una certeza duradera, pues el oleaje lo impide, y lo advierte cuando en la costa, en las desembocaduras, el agua se arremolina hacia una dirección que, desde lo humano, podría mostrase aún más incomprensible. No es fácil adivinar esa imagen, pero sucumbimos a su caudal. Todo el mundo intenta llegar hasta el mar.



* Al aproximarse al Mediterráneo, elegimos ante todo un punto de partida: una costa o una escena, un puerto o un suceso, un periplo o un cuento. Luego, ya no importa tanto de dónde hayamos salido, cuenta más hasta dónde hemos llegado, qué hemos visto y cómo lo hemos visto. A veces, todos los mares parecen iguales, sobre todo cuando la travesía es larga. A veces, cada mar es diferente.

Fragmento inicial de Predrag Matvejevic, Breviario Mediterráneo, Anagrama, 1991 (ed. original 1987)


viernes, 25 de enero de 2008

una viñeta de ceesepe


Otra manera de ver el punk. Una viñeta de Ceseepe ideada desde la Cascorro Factory, esa maquinación del pirateo del cómic underground norteamericano y la edición de fanzines que había creado con Alberto García Alix en la segunda mitad de los años 70, revertida en las páginas de la revista Star, No. 39, 1978. El dibujo forma parte de una historieta perteneciente a la serie Vicios Modernos: música, jeringuillas, sexo, sadismo.

En cualquier caso, sigue la línea del estilo que practicaba Ceesepe en sus años como dibujante, con personajes como Slober o el álbum que había publicado en 1976 para el No. 4 de Rock Comix, bajo el título de El trapecista [hablaremos de este álbum en otros momentos]. Incluso en años posteriores, ya plenamente instalado en la pintura, continuaría retratando los ambientes de la música juvenil desde otras ópticas, quizá no tan concentradas en los delirios perversos de sus personajes de cómic. En sus cuadros de los años 80 esa perversidad sería rebajada en favor de un mayor control de los escenarios, de las nuevas tipologías que habían ido apareciendo con el fluir de los cambios sociales acaecidos en los ambientes juveniles, pero en relación a los entornos musicales sus composiciones abogarían por un mosaico de registros culturales más ecléctico, donde las tribus urbanas parecen surgir de la carnavalización total de la sociedad.

Posts relacionados:
Ceesepe o el drama de bailar de madrugada
El difícil arte de mentir

viernes, 18 de enero de 2008

blank generation


Johnny Rotten



Richard Hell & The Voidods > Blank generation | Blank Generation (LP 1977, USA)
The Dole > Hungry men | Hungry men (sng 1978, UK)
The Ejectors > little johnny | Hydrohead (sng 1981, USA)
The Jermz > Me and my baby | Power cut (sng 1978, UK)
The Modern Lovers > She Cracked | The Modern Lovers (LP 1976, USA)
The Raincoats > Fairytale In The Supermarket | The Raincoats (LP 1979, UK)
Ramones > Now I Wanna Sniff Some Glue | Ramones (LP 1976, USA)
The Vibrators > Stiff Little Fingers | Pure Mania (LP 1977, UK)
Unwanted > 1984 | Withdrawal (sng 1977, UK)
VKTMS > No long good-byes | 100% White Girl (sng 1980, USA)
Wayne County > Man enough to be a woman | At the trucks! (LP 1974, USA)
X > We are desperate | Adult books (sng 1978, USA)
The Stooges > I wanna be your dog | The Stooges (LP 1969, USA)
X Ray Spex > Oh Bondage Up Yours | Germfree Adolescents (LP 1978, UK)
Bullets > Grammar school girls | Girl on page 3 (sng 1978, UK)
Siouxsie And The Banshees > Nicotine stain | The Scream (LP 1978, UK)
Adam and the Ants > Day I Met God | Dirk Wears White Sox (LP 1979, UK)

jueves, 17 de enero de 2008

punk magazine 1976-1979



Lo cierto es que el punk anglosajón, aunque la historia le haya proporcionado el patrimonio de totalizar su imagen a través del emblema clásico de Sex Pistols, quizás no hubiera existido en esos mismos términos de no ser por la eclosión del sonido punk en Nueva York a la altura de 1974-1976. Es difícil determinar si esa denominación debería ser aplicada a todas las bandas que empezaron a tocar en el CBGB a partir de 1974, pero lo que parece indudable es que la palabra ya fue impresa en el fanzine que crearon y editaron entre 1976 y 1979 John Holmstrom y Legs McNeil como vehículo informativo del nuevo movimiento underground de la ciudad de Nueva York. Si Sniffin' Glue fue el fanzine pionero en Inglaterra, Punk lo sería al otro lado del Atlántico, antes de que aquel saliera a la luz. Sus estéticas permiten diferenciarlos incluso en el modo de noticiar los acontecimientos, siendo más que probable que la influencia del fanzine de Mark Perry, en Inglaterra, fijara las bases de autoedición de todos los fanzines que surgieron después. Punk, por su parte, abriría el camino de la prensa musical hacia un mayor descaro e inconformismo en las entrevistas y crónicas, con un lenguaje acorde con la vorágine eléctrica de los grupos al estilo de Ramones, The Dictators o The Voidods.

Punk Magazine 1976-1979.
Entrevista a John Holmstrom en la que se relata el contexto en el que nació Punk Magazine.

Web oficial del club CBGB.

sex pistols archives


Algunos blogs hacen la función de almacén, baazar o tenderete de mercadillo, y entre éstos los hay verdaderamente valiosos no sólo por lo que contienen sino también porque permiten un acceso igualitario a materiales casi arqueológicos. Sex Pistols Archives es un ejemplo exacto de arqueología cultural en relación a toda la iconografía que generó Sex Pistols durante su frenética existencia. El blog no se actualiza desde agosto de 2006, pero en él hay chapas suficientes como para cubrir una cazadora de cuero.

miércoles, 16 de enero de 2008

sex pistols y el punk, el ultimo movimiento romantico


Diego A. Manrique entrevista a Julie Temple en el nº 5 de la revista Dezine, octubre de 1980, con motivo del estreno de The great rock 'n' roll swindle. Pinchar en el interior para ampliar las imágenes

El punk, pero en esta ocasión a través de la película que Julie Temple realizó en 1980, The great rock 'n' roll swindle, una semblanza de los Sex Pistols que prefigura la visión del ídolo vulnerado por el mercado y su consumo en masa, por la propia teoría sociológica acechando a la realidad las posibles consecuencias del fenómeno. Una película que debería ser calificada de bodrio absoluto de no ser porque contiene algunas imágenes que explican el estallido punk.

Nunca sabremos si los gestos de negación propios del punk anglosajón se habían prestado demasiado pronto al nihilismo facturado como un producto de consumo, ni sabremos, aún pasados treinta años, si tras las frases discordantes de sus canciones se ocultaba el último movimiento romántico o una estratagema para romper el molde de la industria discográfica. Mientras en Inglaterra, al menos en sus inicios, supuso el amotinamiento que la música juvenil iba a perpetrar contra el colapso de lo social, en España sería percibido como una nueva forma de esteticismo urbano. Pero la estética también funciona por reacción, contra algo o el todo. La nueva ola había rechazado las proclamas de la canción protesta, cualquier modelo de colectividad identificada con lo político, poniendo en su lugar el inconformismo individualista por mediación de la estética, el colorismo y el humor-pop. Aunque habría muchas versiones sobre las que matizar la recepción en España de los contenidos del movimiento punk anglosajón, la reacción no iba a producirse, al menos en sus primeras tentativas, contra el sistema social, sino por omisión de aquello que las generaciones más jóvenes ya consideraban obsoleto, un pasado que ya no se correspondía con la aparición de un nuevo tipo de hedonismo vital y la experiencia de un presente perpetuo. No será hasta ya entrados en los 80 que el punk español adquiera un matiz antisistémico en la forma nihilista de Sex Pistols o combativa de The Clash, ante el desarrollo del Trash y el Oi!. Llegarán Decibelios, Cicatriz, Desechables, Código Neurótico, Eskorbuto, Interterror, Kortatu, Las Vulpess o Ultimo Resorte, pero eso lo veremos en otro post.

lunes, 14 de enero de 2008

richard hell, visionario antecedente del punk


En relación a su nacimiento, la historia del punk tiene muchas versiones, cotos vedados, delimitaciones falsas, vericuetos por los que la semántica nos lleva de un sitio a otro o, simplemente, decide una historiografía a la medida de un orden argumental. Si bien el movimiento se consolida publicamente en Inglaterra, el escenario en el que habría que situar su vanguardia no sería otro que Nueva York, 1975-1976, aún cuando todas las versiones se precipitan en denominarlo proto-punk para explicarlo como el antecedente inmediato. Dos discos prefiguran la existencia del punk antes de que McLaren hubiera pensado en vampirizarlo, extraer el slogan más apropiado y darle un contenido preciso por mediación de su grupo-emblema, Sex Pistols. En 1975 The Dictators edita un disco crucial, Go girl crazy. 1976 será el año en que Ramones publique su primer disco. En ambos está la esencia del punk-rock. Ramones reconoce su deuda con The Dictators, y el punk anglosajón de primera hora coloca a Ramones en uno de los vértices de su singladura. Ese album ya contiene muchas de las consignas: canciones de dos minutos, básicas, que se revelan contra la parafernalia de los grandes grupos sinfónicos, letras ácidas, en los límites de lo social y el exceso, donde además se hace referencia a emblemas nazis como forma de provocación, iconografía que luego será recogida por multitud de grupos (incluso en España: recordemos los primeros tiempos de Gabinete Caligari).

Sin embargo, otro personaje de la escena de Nueva York alimenta la visión que se iría construyendo a partir del 77 sobre el conglomerado del punk. Richard Hell, miembro de Television y fundador de The Heartbreakers junto a Johnny Thunders y Jerry Nolan, formaría en 1976 su propia banda, The Voidoids, proporcionando a Malcom McLaren la actitud y la estética, las ideas básicas que luego aplicaría a Sex Pistols. La historia se remonta a 1974, cuando McLaren se traslada a Nueva York para recoger nuevas tendencias para su tienda, Let it Rock, introduciéndose en los ambientes del rock alternativo. New York Dolls, The Heartbreakers. El Richard Hell de The Voidoids ya ha experimentado todo lo que se podía decir con el punk. Su Lp de 1977, Blank Generation, es una inyección de nihilismo poético que pone el énfasis en esa rabia contenida que luego expresarán Sex Pistols con su No Future y The Clash sumarán a la estética global de sus inicios y sus primeros discos.

----------------------------------------------------------------------------------------------


En el nº 39 de la revista Star, 1978, el periodista musical Diego A. Manrique publicó un artículo sobre Richard Hell. En él hace un repaso de su arte, un músico brillante que se debatió entre relatar su propia autodestrucción o los intentos de afirmarse por otros medios. En 2005 publicó su última novela, Goodlike.

domingo, 13 de enero de 2008

dada / memoires / flyers & fanzines punk



El dadaísmo, constituido por refugiados y desertores de
la primera guerra mundial en Zurich y Nueva York, quería
ser el rechazo de todos los valores de la sociedad burguesa,
cuyo fracaso se acababa de mostrar en el estallido de la
guerra. Sus violentas manifestaciones en la Alemania y la
Francia de posguerra se refieren principalmente a la destrucción
del arte y de la escritura, y en menor medida, a ciertas formas
de comportamiento (espectáculos, discursos, paseos
deliberadamente imbéciles). Su función histórica es haber dado
un golpe mortal a la concepción tradicional de la cultura.
La disolución casi inmediata del dadaísmo era necesaria por su
definición totalmente negativa. Pero el espíritu dadaísta ha
determinado una parte de todos los movimientos que le han sucedido
.

[Guy Debord, fragmento del texto Informe sobre la construcción
de situaciones y sobre las condiciones de la organización y la
acción de la tendencia situacionista internacional
, 1957]

Si sobre el escenario el punk pudiera emparentarse con el teatro de la crueldad de Antonin Artaud por su factor catártico y ceremonial, en la letra le corresponde la herencia del dadaísmo y el movimiento situacionista de Guy Debord. El fanzine punk, aún siendo diverso y variable en sus propuestas ideológicas y estéticas, congenia a la perfección con las premisas del almanaque dadaísta y los desvíos culturales [détournement] que Guy Debord había dejado impresos en su libro Mémoires (*). Este último puede considerarse un libro-punk, mucho antes de que el movimiento apareciera a mediados de los 70. Su portada, en la primera edición de 1958, fue diseñada con papel de lija, una manifestación explícita sobre el repudio a la mercantilización de la cultura y su distribución monetaria en el sistema capitalista. El fanzine genera una de las subculturas más potentes del último tercio del siglo XX.

* En este punto no queda más que señalar lo que dice Greil Marcus sobre el libro de Debord:

No lo escribió, recortó docenas de párrafos, frases, estrofas y a veces palabras sueltas de libros, revistas y periódicos; luego las espació sobre unas 150 páginas que su amigo Asger Jorn, un pintor danés, llenó de salpicaduras, líneas, machas, trazos y gotas de colores. Aquí y allá había fotografías, anuncios, planos de edificios y ciudades, caricaturas, tiras cómicas, reproducciones de grabados en madera y en planchas, éstos también sacados de bibliotecas y quioscos; y al ser cada fragmento mudo en sí mismo y estar todos ellos separados de cualquier contexto informativo, el conjunto funcionaba como un galimatías, como un texto espectral [G. Marcus, Rastros de carmín, pag. 177]


Página de Mémoires, de Guy Debord
Ver también La colaboración entre Guy Debord y Asger Jorn, 1957-1959

----------------------------------------------------------------------------------------------

Lo que sigue es todo un archivo documental compuesto de carteles, flyers y fanzines punk que sacan a relucir su innumerable riqueza visual y estilística.



TCPunk Flyer Archive
A punk rock flyer archive 1982-1984
Old Punk Flyers and Stuff
Punk flyer gallery
Maximum Rock and Roll Fanzine
Slash Magazine
Smellyeyeball punk flyers
UK punk / post-punk fanzines 1980-1986

sábado, 12 de enero de 2008

bifurcaciones, salidas, encuentros


Fotografías de Ray Stevenson: Wayne County 1977 | Debbie, Siouxsie, Philip Salon y Malcolm McLaren | Siouxsie Sioux 1976 | Johnny Rotten 1976 | Adam Ant y Siouxsie Sioux 1977 | Blondie 1979 | Patti Smith 1977

Reconozco que lo que menos me interesa del punk es su música, a excepción de algunos grupos que han quedado como el grumo del clasicismo antes de que el movimiento se fuera por las ramas del desquicio, la penitencia y las moradas del ocultismo. The Slits, The Raincoats, X Ray Spex, Buzzcocks, The Clash, Black Flag, Bullets, Siouxsie and the Banshees, The Damned, The Vibrators, The Rezillos y algunos otros que no llegaron a sobrepasar la década de los 70, confirman la originalidad del estilo más allá de los acordes repetitivos que fueron imponiéndose como reconocimiento. Ya a principios de los 80, el hardcore, el Trash Metal, el Deathcore, la mezcla del Oi! con los Skinhead y las infiltraciones ideológicas de la extrema derecha y el National Front terminaron de aniquilar la idea original para derivar en ramas del rock que tenían más que ver con otras historias que con la línea clásica del rock enérgico que había establecido un hilo conductor con The Stooges, MC5, New York Dolls, Patti Smith, The Modern Lovers, Ramones, Blondie, Talking Heads y el escenario musical de la ciudad de Nueva York. Pero no nos llevamos a engaño si situamos otras fuentes en la música garaje de los 60, incluso en la música surf. ¿No es acaso el tema de The Trashmen Surfin' Bird, editado en 1963, una canción fundamentalmente punk?

El punk originario reinterpreta diferentes tramas de la historia del rock, del mismo modo que no podría entenderse sin la capacidad de otros estilos y movimientos coetáneos para desarrollar su propia plataforma estética. La New Wave inglesa, concepto algo difuso en tanto que albergó una disparidad de sonidos y etiquetas pop que abarcaba desde una línea melódica hasta el powerpop y las incipientes salidas del pop electrónico, bascula el potencial expresivo de la música de finales de los 70. El punk no es ajeno a esa corriente de expresividad. Forma parte de ella. Steve Strange, antes de fundar Visage, se hallaba inscrito en las filas del punk, al igual que Adam Ant antes de refugiarse en las escenificaciones de los New Romantics de la mano de Malcom McLare, el sibilino manager de Sex Pistols. El primer LP de Adam and the Ant, Dirk Wears White Sox (1979), un disco magnífico, varía en intenciones según el corte pero alimenta su devoción por T-Rex y el glam superponiéndolos a una base punk. Ultravox editan en 1980 un album igual de espléndido, Vienna, ya marcado por la tendencia en alza del tecno-pop, pero sus comiezos en 1976-1977 derivan su estilo del glam-rock y el punk primerizo. Algunos temas de Ultravox! y Ha! Ha! Ha!, ambos discos publicados en 1977, recogen esa influencia. En tesituras similares podría hablarse de Siouxsie And The Banshees. La banda surge en 1976 bajo los efectos del punk-rock a pesar de que fue evolucionando hacia una música emparentada con los primeros brotes del gótico y el pop siniestro. Su cantante, Susan Janet Ballion [Siouxsie Sioux] se convertiría en un icono punk, al que aplicó nuevos elementos escenográficos: la reminiscencia del bondage y el fetichismo.


Fotografías de Ray Stevenson: Joe Strummer y Johnny Rotten | The Clash, Sex Pistols y The Heartbreakers en The Anarchy Tour Bus

El punk, al menos en sus primeros tiempos, estableció un diálogo sonoro y estético con otras corrientes del rock. La influencia del glam se hizo notar durante toda la década, incluso en la siguiente a través del esteticismo de los New Romantics. Wayne County marcó una alternativa más enérgica a la imagen transformista del David Bowie de principios de los 70. El emblema ramoniano de la cazadora de cuero está presente en el punk por su efecto distanciador con respecto a la norma social. El acorde punk es igualmente ramoniano, pero la difusión del reggae y el ska en Inglaterra sumó nuevas expectativas. The Clash, a pesar de que en su época, con LPs como Sandinista! (1980), fueron acusados por sus fans y la prensa especializada de traicionar el ideal punk, son la aclaración para vislumbrar que el punk del 76 tuvo una línea evolutiva y una visión del riesgo en cuanto a la receptividad y asimilación de otros estilos.

el punk, un modelo híbrido del rock (eduardo haro ibars)


Alberto García Alix, Eduardo Haro Ibars y Lirio, 1980

Eduardo Haro Ibars tendrá que ser rescatado algún día como uno de los cronistas más válidos del pop-rock en la España de los 70 y 80. Su narración de los movimientos contraculturales y las modas juveniles siempre albergó un esfuerzo crítico por el que no dejaba pasar la valoración del primer impulso o las posibles atracciones que pudieran revertir sobre su propia obra y figura. Sus escritos en la prensa marginal y aquella otra que abrió la vía democrática hacia la cultura en tiempos de dictadura [la revista Triunfo] suponen una toma de conciencia sobre los hechos urbanos traducidos al lenguaje de aquellos movimientos juveniles que prosperaron con mejor o peor fortuna a partir de la década de los 60. Entre sus escritos y artículos hallamos una poética paralela a su obra literaria, o más bien la continuación de aquello que ya había expresado por otros medios, a través de surrealismos varios y la vertiente irracional de la poesía española. Pero es en la crónica donde habría que reclamarlo como verdadero escritor.

En 1977 escribió varios artículos sobre el punk anglosajón y su recepción en España en los que mostraría al movimiento como un modelo híbrido del rock, un subgénero del rock and roll norteamericano aparecido a mediados de los 70. En España, contrariamente a la versión que del punk se hizo a partir de la aparición de Kaka de Luxe y su transición a los estilos de la nueva ola, Haro Ibars ubica el punk como el modo de rock autóctono desde Burning y otros grupos de carácter urbano extraídos de los entornos de la clase trabajadora, aún cuando la denominación no existiera como tal.


[Eduardo Haro Ibars, La moda de la basura, Triunfo, nº 763, 10-09-1977]

Seguir leyendo


[Eduardo Haro Ibars, El punk en Madrid, Triunfo, nº 771, 05-11-1977]

viernes, 11 de enero de 2008

sniffin' glue


Sniffin' Glue marcó la pauta a la efervescencia del fanzine punk en Inglaterra, abriendo las puertas a la filosofía del Do It Yourself (Hazlo tú mismo). No sólo se trata de una práctica. La máxima sostiene una ética cultural que dio con la clave de la autogestión eliminando las posibles barreras entre creador y consumidor y estableciéndose una vía de comunicación no-profesionalizada en los límites de la sociedad de mercado. Quizá sea ése el legado más importante que ha dejado el movimiento punk original cuando su discurso, ya en los 80, alimentado por una variedad ideológica que se bifurcó entre las esquinas del anarquismo y el fascismo, el tenebrismo estético, el nihilismo mercantilizado como una emulación persistente y estereotipada del No future de los Sex Pistols, fue asimilado por las compañías multinacionales y la industria de la moda.

Mark Perry, autor y editor de Sniffin' Glue, sacó el primer número en julio de 1976, motivado por la visita de los Ramones a la Islas Británicas. Tras catorce números, el fanzine concluiría en septiembre de 1977, pero para esa fechas ya había asentado los moldes sobre los que se regiría el fanzine punk clásico. La cuestión de fondo no sería otra que las referencias prácticas sobre las que Perry había ideado Sniffin' Glue. En una entrevista publicada en el fanzine Jamming! 6, en 1978, explica los inicios de la publicación por su interés en escribir sobre la música del grupo norteamericano Ramones. Sorprende la espontánea iniciativa individual de Perry para crear un nuevo canal de expresión informativo que encajaba con las vías alternativas de la escena underground que empezaba a germinar a mediados de los 70. Sin embargo, también podría interpretarse como la reacción a la escasa presencia de las grandes revistas y semanarios en los movimientos emergentes, a la vez que la movilización informativa respecto a esas subculturas no había llegado todavía a expandirse. Publicaciones como The Face, I-D, Q, Mojo o Loaded, algunas de ellas editadas en sus primeros tiempos en formato fanzine y reconvertidas tras una evolución más o menos comercial como instituciones mensuales en el ámbito especulativo de las tendencias, todavía no habían aparecido en 1976, mientras que la infraestructura musical (televisión, radio, sellos discográficos, etc) apenas fijaba su atención en esos escenarios periféricos.

De modo que el fanzine de Mark Perry se convierte en referente activo y estético de la primera generación punk. Sus primeros números ya muestran el ímpetu informativo de Perry, intruduciendo a grupos como Eddie and the Hot Rods, The Damned, Johnathan Richman and the Modern Lovers, Sex Pistols o The Clash. En otros posts veremos que el fanzine, salvando las distancias en intenciones estéticas, encuentra su enclave histórico en el almanaque Dada y la proliferación editorial del Constructivismo ruso, pero también ante un bagaje editorial que procedía del comic underground y de la prensa musical alternativa de finales de los 60. La diferencia podría aplicarse precisamente a las modalidades de gestión del fanzine y cómo repercutió en el entramado de la subcultura punk, al menos en sus inicios. Sniffin' Glue sería el primero en dar con la clave de ese modelo, llegando a distribuir una tirada de 15000 ejemplares.

el punk, 30 años y un día


Pero el punk. 30 años de revolución social que, en todo caso, explican la mediación del mercado discográfico, de la cultura mercantil, en la creación de algunos movimientos culturales, su expasión y su propia decadencia. Lo que hubo antes y después es casi una anécdota en los márgenes de los hechos sociales. Malcom McLaren tuvo la visión de orquestar un panegírico para las melodías discordantes (y disonantes) de los Sex Pistols, pero en 1978 todo había terminado de la forma más nefasta. Lo que vendría después es el mimetismo social, los disfraces y una forma de conducta gestual que poco tendría que ver con los manifiestos que los originarios del movimiento habían entresacado de las imposturas de la Internacional situacionista de los años 50.

Aunque aquí Greil Marcus añade un comentario fidedigno en los principios de lo que fue ese agujero en el centro mismo de las convenciones culturales:

El deseo comienza con la exigencia de vivir no como objeto sino como un sujeto, y esa exigencia se abre a una calle libre. Al maldecir a Dios y al Estado, al trabajo y al ocio, al hogar y la familia, al sexo y el juego, al público y a uno mismo, durante un breve tiempo la música hizo posible experimentar todas estas cosas como si no se tratase de hechos naturales sino de estructuras ideológicas: cosas que alguien ha hecho y que consecuentemente pueden ser alteradas, incluso eliminadas. Fue posible ver estas cosas como chistes malos, y la música entró en escena como un chiste mucho mejor. La música surgió como un no que luego se convirtió en un sí, a continuación en un no y luego otra vez en un sí: nada es cierto excepto nuestra convicción de que el mundo que se nos pide que aceptemos es falso. Si nada es cierto, todo es posible. En el mundo del pop, un ámbito que la sociedad mantiene en libertad tanto para generar símbolos como para eliminarlos, en el único medio en el que un don nadie como Johnny Rotten tuvo una oportunidad de ser oído, todas las reglas se desmoronaron. En un tono que la música pop jamás había producido, se oyeron exigencias que esa misma música jamás había expresado.
[G. Marcus, Rastros de carmín,p.14]

Lo que llegó a perdurar, sin embargo, es el estado publicitario en que cualquiera de sus posibles manifestaciones encuentra su acomodo de supervivencia, su reducción minimalista para la expresión máxima de sus ideas. Pero cuando todas las palabras ya han llegado a las grandes avenidas la idea ya no existe, la encontramos en los escaparates y cualquiera puede calzarse las botas sin sentirse ridículo.

Es por ello que podría hablarse del punk como actitud o como movimiento. La actitud ha existido incluso mucho antes de que McLaren ideara una vuelta de tuerca en los negocios discográficos. ¿Quién podría negarle a George Brassens su dietario punk contra el orden burgués de los años 50 y 60? Bien, es sólo un ejemplo que podría multiplicarse y extenderse a otros territorios, a otras épocas, pero lo que en este monográfico nos interesa es que esa actitud también fue orquestada como movimiento cultural y musical, quizás fugaz, endeble en el sentido de que muy pronto, en apenas dos años, fue asimilado por la corriente aún cuando su repercusión se ha hecho notar de modos muy distintos en la cultura de finales del siglo XX. Este monográfico no pretende ser una historia del punk, y mucho menos nos extenderemos en los pormenores del hardcore de los 80, el punk gótico, el Oi!, el transmetal o las mutaciones que ha ido sufriendo a lo largo de su historia. Nos interesan algunas ideas, confrontarlas con otros movimientos coetáneos, ver las salidas que el punk de primera hora encontró ante sus callejones sin salida, buscar sus contradicciones y sus logros.

En definitiva, inventariar un argumento para el punk como espacio de negación, una filosofía negativa que hizo de la práctica del haztelo tú mismo un modelo de potencia creadora.

sábado, 5 de enero de 2008

200 dias en sing-sing



200 días en Sing-Sing, ¿se acuerdan?, esa publicación cultural que se ha ido gestando desde este blog y hemos anunciado en alguna ocasión, sigue su trayecto hacia la edición on-line de su primer número. Todavía está abierta la recepción de colaboraciones, ya sea con material referente a cualquier disciplina artística (fotografía, comic, pintura, ilustración, diseño,etc), como a textos y artículos de fondo sobre temas culturales (cine, arte, diseño, comic).

----------------------------------------------------------------------------------------------

EDITORIAL

I. Con la publicación de la línea editorial de 200 días en Sing-Sing se pone en marcha un proyecto de revista cultural on-line que quiere cubrir un espacio entre ese tipo de publicaciones aportando tanto un valor de actualidad como la rememoración de momentos de la cultura pasada. El punto de partida es este blog, Así se fundo Carnaby Street, aún cuando lo deseable es que el estilo y tono de la revista vaya tomando forma independiente.

II. Los contenidos se centrarán tanto en textos de mayor o menor extensión (micro-ensayos, articulos de fondo, ensayo literario, semblanzas, noticias, etc) como en la exposición y presentación de artistas que se están abriendo camino en espacios expositivos, editoriales o a través de cualquier otra vía. Siempre se tratará con rigor y respeto a los artistas presentados y sus obras (incluso acompañado de texto o entrevistas), cuidándose con esmero la maquetación y formato de tales materiales.

III. La revista abordará un amplio espectro de campos: fotografía, diseño gráfico, diseño industrial, comic, ilustración, música, arte, cine, ensayo, moda, etc. Estos estarán sujetos al diseño y maquetación de la revista, no dividiéndose en secciones compactas, sino por coherencia del estilo y tono de cada número.

IV. En lo que respecta a su organización intentará basarse en la comunicación asamblearia entre colaboradores y la redacción. La revista se centraliza en este blog y en la web que aparecerá como soporte (por cuestiones de fluidez en la comunicación), pero la dirección no pretende ser estanca y los colaboradores tendrán el mismo peso específico respecto a la orientación de la línea a seguir.

V. Desde el blog se centralizará toda la información, al igual que el montaje de la revista. Sin embargo, antes de publicarla será enviada a los colaboradores.

VI. En principio, se editará un número cada dos meses. La intención no es competir con nadie, sino hacer una revista con contenidos de calidad. Del mismo modo, será gratuita. Tampoco hay dinero de por medio. Se entiende que todo ello supone un esfuezo de tiempo y energía, y con ello no se gana más que la satisfacción de colaborar en algo a la difusión de la cultura. En cualquier caso, el objetivo final va encaminado a intentar, cuando lleve un rodaje y una constancia aceptable, editarlo en papel (En cuanto al diseño, se ha optado por un formato apaisado, que podría dar mucho juego en maquetación y disposición de los contenidos. Cada pliego es una hoja de la revista. Como punto de partida de la línea editorial pueden tomar la referencia del PDF de Así se fundo Carnaby Street.

Para colaboraciones, dudas y consultas dirigirse a las direcciones mostradas en el sidebar.

miércoles, 2 de enero de 2008

agghhh!


Después de la versión en PDF, Así se fundó Carnaby Street también saldrá en formato fanzine fotocopiado en blanco y negro, bajo el título de Agghhh!. Claro está, el concepto general cambia respecto al PDF, por lo que se incluirán algunas novedades, escritos inéditos y quién sabe si el sorteo de un apartamento en Torrevieja. Se editarán dos números con una tirada de 100 ejemplares cada uno. Pero no esperen una lujosa revista en papel de luxe ni ilustraciones a todo color, a cuatro tintas. Amamos el negro manchado de las fotocopisterías, lo cual demuestra que cualquier cosa puede ser escrita en un fajo de folios agrupados con una grapa. Coleccionistas, energúmenos del papel fotocopiado y los lápices Alpino, en febrero estará en todos los kioskos el primer número de Agghhh!. Y aquí, para ir amoldando el ojo con publicidades de adelanto, tres hojas aún inconclusas. Por cierto, que el citado fanzine será tan gratuito como descargarse del emule toda la discografía de Sylvie Vartan o Lucio Battisti, ahora que ya pagamos canon y la mala conciencia [personal y colectiva] va a ir a parar a las arcas de SGAE. Cultura libre en un mundo libre!!!

----------------------------------------------------------------------------------------------

Tres páginas correspondientes al monográfico que realizamos hace unos meses sobre el contexto cultural de la música ye-ye. Estás son una primera versión de prueba [y error] todavía no-acabada, por lo que es más que probable que cambie su maquetación y se incorporen otros retales con pegamento.

 
Copyright © 2007-2013 . Asi se fundó Carnaby Street . Javier M. Reguera