jueves, 27 de marzo de 2008

marilyn


Bert Stern, Marilyn The Last Sitting, 1962



Carlo Rustichelli > Swing e sesso
Armando Trovaioli > Qualcosa piu grande di noi
Philippe Sarde > On voit ce soir
Armando Trovaioli > Decisione
Radiomatic > Hélicoptère
Bruno Nicolai > Sguardi teneri
Florinda Bolkan > Metti una sera a cena
Claudine Longet > Love is blue
Denin & Charmant > Yo te adoro

martes, 25 de marzo de 2008

200 dias en sing-sing, nº 1 marzo 2008 (páginas)


Post editado originalmente el 28 de febrero, 2008

En 200 días en Sing-Sing encontrarán arte, música, diseño y otra variedad. Una revista cultural que promete ir mejorando en sucesivas entregas. He aquí algunas páginas pertenecientes al primer número.

lunes, 24 de marzo de 2008

el ultimo rostro de rose sélavy (II)


Autorretrato de Y. Morimura como Rrose Sélavy Marcel Duchamp retratado como Rrose Sélavy, por Man Ray

Post editado originalmente el 18 de febrero, 2007 (ampliado en dos frases)

La impostura en el arte a veces alcanza momentos que por sí mismos, o sea, en el fraude, ya funcionan como obra. La historia comienza a escribirla Marcel Duchamp en 1917 cuando fue invitado a formar parte del jurado de una exposición de artistas independientes en la galería Grand Central de Nueva York. Es la narración del ready-made y el urinario como una Fuente. Pero la historia es aún más extensa porque continúa en 1920-1921. Duchamp, con la colaboración fotográfica de Man Ray, transforma su identidad bajo el aspecto de una mujer que se hace llamar Rrose Sélavy. Sabemos que Duchamp utilizó el personaje en otras ocasiones: en su ready-made Why not Snneze, Rrose Sélavy? y en la etiqueta de una botella de perfume diseñada por él mismo llamada Belle Haleine. Si tal trasposición opera con tal capacidad de síntesis desde la propia vanguardia es porque en ella se nos revela el infrigimiento de las convenciones sociales por mediación de un tema fundamental en la modernidad desde Arthur Rimbaud: el yo como otro. A Rrose Sélavy no volveremos a encontrarla hasta que Andy Warhol, fotografiado en 1981 por Christopher Makos, la retome en otra autorepresentación del travestismo. La voluntad por parte de Duchamp de transgredir la identidad de género, diluirla en los propios mecanismos del mercado del arte, desaparece en warhol bajo un velo meramente estético: es la moral contra la estética, pero estética quiere decir también que Warhol ha formalizado su esencia artística más allá de su androginia declarada. Habremos de esperar a 1995 para encontrar nuevos usos de Rrose Sélavy, esta vez en los autorretratos de Yasumasa Morimura influidos por su revisionismo de la historia del arte.



Andy Warhol retratado por Christopher Makos Autorretrato de Y. Morimura como Greta Garbo

Una fotografía de ese año hace alusión directa al retrato de Marcel Duchamp, sin embargo será en su serie de 1996 dedicada a las estrellas del celuloide cuando Rrose sélavy adquiera una significación mayor bajo otros nombres: Greta Garbo, Ingrid Bergman, Audrey Hepburn… En todas ellas hay algo de Duchamp, aunque sea su alter ego quien ejemplifique la fragilidad de la identidad.

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Valga decir que, desde mi punto de vista, Marcel Duchamp no sólo se presenta como el artista más importante del siglo XX. Su pensamiento, su continua voluntad de subvertir los preceptos del sistema artístico moderno y sus silencios, han abierto multitud de veredas, desde el dadá o las vanguardias, pasando por el arte conceptual o los requerimientos del arte de acción o los entornos basados en instalaciones. Tal como yo lo entiendo, Marcel Duchamp es el prototipo del héroe moderno. Hizo de la desaparición un motivo artístico, pero en su Gran Vidrio está presente la hazaña de lo perdurable, a pesar de sus grietas.

domingo, 23 de marzo de 2008

la traicion del espejo 1983-1984


[Portada y contraportada de La Traición del Espejo]

De eso hablamos: aunténticas joyas que hoy pueden ser vistas como documentos culturales de primer orden, archivos que nos permiten rastrear de lado el aire de un periodo histórico. La sociología de la cultura apenas ha contemplado la posibilidad de introducir tales formatos en sus posbiles campos de estudio. Es cierto que algunos textos que describen la fenomenología de la movida madrileña suelen citar los más representativos, La Liviandad del Imperdible, Lollipop, 96 Lágrimas, Rockocó, etc., pero ese repaso apenas viene acompañado de estudios en profundidad que los sitúe en su justo lugar como plataformas generadoras de actividad cultural, aún cuando se limiten a espacios restringidos o alternativos. También se trata de que los contenidos de esos fanzines adquieran el mismo status que otro tipo de fuentes historiográficas. Desde luego, una de las razones que impediría llevar a término ese programa arqueológico es la dificultad de encontrar ejemplares de todos ellos y ordenarlos en el contexto sociocultural al que pertenecen. Su carácter esencialmente minoritario y su distribución periférica hace practicamente imposible una catalogación exhaustiva. (Nota> en 1996 se editó el libro De espaldas al kiosko: guía histórica de fanzines y otros papelujos de Alcantarilla, escrito por Kike Turrón & Kike Babas)

El que os traigo ahora, La Traición del Espejo, es un fanzine de temática musical que se editó en la ciudad de Alicante. Aún no advirtiendo entre sus páginas datos que puedan fecharlo con exactitud, las referencias que proporciona me hacen pensar que se publicó entre 1983 y 1984. Su estilo y maquetación, en la tradición del fanzine clásico procedente del punk, combina ilustración y letra en un soporte fotocopiado. Entre sus 26 páginas (tamaño folio) encontramos artículos sobre Morticia y los Decrépitos, Los Monaguillosh o un breve apunte sobre un concierto de Aviador Dro. Y en sus páginas centrales, una entrevista a los componentes del grupo La Mode, liderada por Fernando Márquez El zurdo.

Nota e insistencias > En este momento me hallo inmerso en un estudio a gran escala sobre los cambios culturales de los años 70 a los 80, y reitero mi llamamiento a aquellas personas que posean material de este tipo y pudieran facilitarme escaneados en PDF o cualquier otro formato, poniéndose en contacto conmigo en algunas de las direcciones indicadas en el sidebar. Del mismo modo, también se trataría de hacer un archivo accesible a todos aquellos interesados en la cultura del fanzine.

La traición del espejo, nº 10, 1983-1984 (Alicante)

sábado, 22 de marzo de 2008

escala progresiva de resistencia 1984


Iniciamos en Así se fundó Carnaby Street un trabajo de arqueología cultural consistente en recuperar fanzines de los años 70 y 80. Pero esa recuperación no tendría sentido sin su difusión, ya sea mediante la descarga o su exposición pública en este mismo blog. Sabemos de otros blogs que están llevando a buen término esa misma tarea con fanzines ingleses (y de otros países europeos). Sorprende que, con la profusión de fanzines que se editaron en España, en esa época, nadie haya habilitado un espacio para su recuperación. Al menos nosotros no lo conocemos. Esa historia también merece ser conocida (y reconocida), por lo que aprovecho para hacer un llamamiento a aquellos que conserven fanzines de ese periodo y quieran compartirlos.

Comenzamos con una aportación de José García, miembro de la web Nuclear sí, dedicada al grupo Aviador Dro: Escala Progesiva de Resistencia (1984), un fanzine de corte musical editado (o más bien habría que decir fotocopiado) en Madrid que combinaba artículos y entrevistas con bandas del momento. En este primer número encontramos a El Aviador Dro, Esclarecidos, Estación Victoria o Nacha Pop, entre otras perlas de la nueva ola.

Aquellos que quieran sumar sus fanzines a este archivo (compartir también es un acto cultural), por favor, poneros en contacto con Así se fundó Carnaby Street en reguerajavier@hotmail.com

Escala Progesiva de Resistencia, nº 1, enero 1984 (Madrid)

viernes, 7 de marzo de 2008

disparos


Chris Burden, Shoot, 1971

Me remito al blog Contemporaneizarte en el caso de la irresoluble paradoja de los límites del arte. No interesa tanto saber qué es aquello que el arte ha de ofrecer para definirse como que su exposición también exige un correlato moral. No hablo de una moral judeo-cristiana, sino del pavimento sobre el que se construyen los discursos en base a las consecuencias de una acción, pero también en el propósito en sí de catalogar como arte acciones que utilizan la violencia práctica como centro de atención. Muchos artistas han utilizado el dolor como materia artística, pero cuando ese umbral de radicalidad es propinado al otro, a un segundo individuo, a la colectividad, la función se desplaza hacia el sadismo, la crueldad o la inmundicia... ¿o quizás deberían incluirse las snuff movies en el catálogo de películas de arte y ensayo?... Chris Burden ya había hablado de ello en 1971, a raiz de su performace Shoot.

Lo límites del arte (I)
Los límites del arte (II)
Performance. Chris Burden and the limits of art

jueves, 6 de marzo de 2008

el cine


El Cine fue una revista fundada en 1911 que se mantuvo al menos, que yo sepa, hasta 1935-1936. Un semanario de información cinematográfica que combinaba reportajes, artículos y chismorreos sobre el cine norteamericano y sus rutilantes estrellas. Y en extensión más reducida, casi anecdótica, apartados sobre el cine patrio, quizás para justificar que en España también se hacían películas.

Sin duda, a la altura de los años 30 el cine de Hollywood ya participaba de la aceptación y el gusto del público-medio, pues gran parte de los contenidos de muchas revistas especializadas pasaban por el vaporoso filtro del glamour y la atracción que las estrellas del celuloide ejercían sobre el espectador. Es el caso de El Cine, lo cual se hacía notar igualmente por la abundancia de imágenes, en unas portadas que, número a número, iban acumulando toda la nómina del Star System, casi siempre realizadas en tonos pastel.

En mi espacio flickr pueden verse algunas de sus portadas, éstas pertenecientes a los convulsos años de la II República. En los próximos días seguiré ampliando la galería.

 
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