El mar no interrumpe nada. Sigue su propia mecánica, sin más objeción que la que podría amontonarse en los ojos. En uno de mis libros preferidos* la evocación del mar funciona también como un reconocimiento tácito de un estado de cultura prominente, rico en esfuerzo y voluntad, tantas veces dibujado en los mapas. El mar ni siquiera exige esgrimir una certeza duradera, pues el oleaje lo impide, y lo advierte cuando en la costa, en las desembocaduras, el agua se arremolina hacia una dirección que, desde lo humano, podría mostrase aún más incomprensible. No es fácil adivinar esa imagen, pero sucumbimos a su caudal. Todo el mundo intenta llegar hasta el mar.



* Al aproximarse al Mediterráneo, elegimos ante todo un punto de partida: una costa o una escena, un puerto o un suceso, un periplo o un cuento. Luego, ya no importa tanto de dónde hayamos salido, cuenta más hasta dónde hemos llegado, qué hemos visto y cómo lo hemos visto. A veces, todos los mares parecen iguales, sobre todo cuando la travesía es larga. A veces, cada mar es diferente.

Fragmento inicial de Predrag Matvejevic, Breviario Mediterráneo, Anagrama, 1991 (ed. original 1987)


lunes, 19 de noviembre de 2007

en cualquier fiesta (entrevista a fernando marquez el zurdo)

Hay canciones que hacen historia, pero la historia también consiste en ponerle una banda sonora a los hechos. Las canciones delimitan el aire de un tiempo, perfilan el tránsito de un momento a otro, fijan cercanías y leyendas, mitos y vanidades. Incluso, en ocasiones, cumplen la función de argamasa entre la colectividad y las ideas. Algunas de las canciones más significativas de finales de los 70 y principios de los 80 fueron escritas y cantadas por Fernando Márquez El Zurdo, miembro de grupos como Kaka de Luxe, Paraíso y La Mode, personaje clave para entender los cambios que se produjeron en el ámbito de la música pop en los años iniciáticos de la nueva ola y la denominada movida madrileña. Lo que sigue es una breve entrevista que Fernando Márquez ha tenido la amabilidad de conceder a Así se fundó Carnaby Street, donde se hace un repaso por algunos instantes y canciones.


La Mode

- Me interesa mucho esa etapa en que todo está por hacer, la época de La Liviandad del Imperdible, 1977. ¿Cómo surge la posibilidad de hacer el colectivo-Fanzine? ¿Y cuál es el radio de acción de vuestra actividad cultural en ese momento?

En realidad, La Liviandad supone un momento de transición entre las actividades de prensa marginal en que habíamos estado metidos varios de los componentes y el deseo de formar un grupo musical por parte de Alaska, Enrique Sierra y yo. El fanzine era un pretexto para contactar con más gente interesada en el punk, adornado con elementos contraculturales.

- El fanzine La liviandad del Imperdible se ha convertido en un objeto casi de culto del que muchos hablan y pocos han tenido la oportunidad visionar. ¿Cuales eran sus contenidos? ¿Cuáles sus influencias? ¿Y qué tipo de material incluiais entre sus páginas?

Era muy ecléctico, había material sobre música (que presagiaba el contenido de los futuros fanzines de Kaka de Luxe), un cuento mío medio ácrata (que Pepe Ribas ha recuperado, creo, en su último libro), una performance titulada Entrevista al hijo de Hitler, algo de humor gráfico... En realidad, era un cajón de sastre sin más intención que provocar, llamar la atención, un intento naif de terrorismo cultural.

- Suele atribuirse a Kaka de Luxe un papel esencial como grupo iniciático en una nueva forma de entender la música pop en España. Sin embargo, da la sensación de que ese papel se le concede a posteriori, años después, a través de la mediación de algunos cronistas musicales, cuando el grupo ya ha desaparecido. Creo que su principal cualidad, por decirlo así, fue disgregarse para dar forma a otros grupos. Quisiera saber cual es tu parecer al respecto. Y, por otro lado, ¿cual fue la actividad real de Kaka de Luxe en su corta existencia?

Existen dos grupos matriz en la Movida, Kaka de Luxe y Ejecutivos Agresivos. En ambos lo importante más que la propia obra es la herencia posterior (Paraíso, Alaska y los Pegamoides, Radio Futura en el caso de Kaka de Luxe; y Gabinete Caligari, Derribos Arias y Décima Víctima en el caso de Ejecutivos Agresivos).

Hicimos unos veinte conciertos, los más importantes (aparte del Villa de Madrid) ya sin Enrique (estaba en la mili) en la recta final del grupo (con Bernardo Bonezzi de guitarra solista): tocamos en un festival de grupos nuevaoleros en Casteldefells, también en la fiesta comunera de Villalar (justo detrás de Agapito Marazuela)... Grabamos en una tarde de marzo o abril todas las canciones que luego sacarían en el LP Las Canciones Malditas. Y nuestro público era muy reducido. No empieza a haber realmente convocatoria hasta la disolución y aparición de más gente. Cuando ya existen Paraíso, Alaska y los Pegamoides, Nacha Pop, Zombies, es cuando ya puede hablarse de un público que vaya más allá de una capillita de amiguetes.



- Paraiso fue otro de los grupos que, aún no teniendo una discografía extensa, ha perdurado como eje del cambio musical de finales de los 70 y principios de los 80. ¿Crees que su música influyó a otros grupos que estaban apareciendo o aún estaban por hacerse? ¿Qué recuerdo te queda de esa banda?

Influyó básicamente por sus letras jocosas que configuraban el 90 % del repertorio. Creo que sin Paraíso no se entiende la aparición de grupos como Ejecutivos Agresivos, Glutamato Ye Ye, incluso Derribos arias... Y ya no digamos Siniestro Total. Todos los grupos que iban de letras como de cachondeo creo que tuvieron como punto de partida Paraíso.

- ¿Cómo viviste el paso de un grupo como Paraíso, más primitivo en su sonido y anclado en influencias del rock de los 70, a un grupo como La Mode, cuyas melodías eran más elaboradas y ricas en sonoridad y estilo, con letras más complejas?

Fue un mero problema de compra de nuevo equipo. Las influencias que marcarían La Mode (Fripp con su League of Gentlemen y Flippertronics, la segunda etapa de Roxy Music, Ultravox! de Midge Ure...) ya estaban haciéndonos tilín en los últimos tiempos de Paraíso. Pero carecíamos de equipo para desarrollar aquello sin que sonase a chapuza. Esta transición quedó muy clara en el concierto póstumo de Paraíso en marzo del 81 (los tres que formaríamos La Mode + el batería) donde se adelantan cosas que haríamos después, con un mayor papel creativo de Antonio Zancajo, letras más estilizadas, abandono del rollo jocoso...

- El maxi Enfermera de noche es una de las grandes obras del periodo, una obra maestra a la altura del sigle La estatua del jardín botánico de Radio futura" o el Maxi de Aviador Dro Programa en espiral. Los tres publicados en 1982.

A mí Enfermera de noche se me ha quedado pequeña como canción. Creo que la otra cara ha envejecido mejor y, desde luego, incluye mi canción más importante tras el Para ti, Aquella canción de Roxy, con una melodía mucho más compleja y una letra glamourosa impensable en la etapa anterior de Paraíso.



- Tú libro Música Moderna es uno de los primeros intentos, si no el primero, que se propone poner en orden el entorno de la "nueva ola", tu propio entorno musical ¿Cual fue tu intención al escribir ese libro? ¿Había una voluntad de aglutinar un movimiento musical bajo unos patrones determinados?

El libro fue un encargo de Juan Luis Recio (Ed. La Banda de Moebius, que ya me había publicado un libro de cuentos, Todos los chicos y chicas) y lo elaboramos entre varios: Ramón Recio (futuro letrista de Glutamato) me traía información sobre grupos que no me interesaba entrevistar de primera mano (Nacha Pop, Los Secretos...), y también participó Poch con una semblanza sobre los brotes punkies en el País Vasco. Yo me volqué especialmente en los grupos herederos de Kaka de Luxe (aparte de en la propia Kaka), luego venían grupos más convencionales (los entrevistados por Ramón), el fenómeno Tecno (con Aviadro Dro a la cabeza) al que también dediqué bastante atención, bandas que se apuntaban al carro con mayor o menor oportunismo (Greta, Sissi, Electroshock...) y apuntes de lo que pasaba fuera de Madrid.

- En ese momento, entre 1980-1981, ¿cómo era tu relación con el resto de miembros de kaka de Luxe? Y del mismo modo, ¿con qué grupos mantenías mayores afinidades tanto musicales como personales?

Fluctuaba. Con Carlos Berlanga yo había fundado Paraíso tomando como referencia a los Modern Lovers, pero cuando Carlos se sintió desbordado por el nivel muy superior de los nuevos músicos (tuvo un cruce con Antonio en el primer ensayo), pretendió que los echase y coger gente peor a la que pudiese controlar. Al negarme yo, se fue bastante dolido aunque enseguida entró en Pegamoides.

Después, hubo reencuentros y colaboraciones: Alaska hizo coros en grabaciones de Paraíso y en algún directo; con Carlos y Nacho formé un grupo efímero llamado Piernas Ortopédicas donde se sacaron las primeras versiones de Tokyo y Rendivu en el hipóromo (grabada más tarde por Radio Futura como Yvonne). También compartimos local por un tiempo. En ese momento el grupo que más me obsesionaba era Radio Futura. En el repertorio de Pop Decó (cuya primera formación se desarrolla entre otoño del 80 y comienzos del 81) la influencia del LP Música Moderna es muy fuerte. Cuando creamos La Mode hubo un grupo, UA, que nos parecía lo más y hoy nadie lo recuerda y nosotros mismos no entendíamos, pasado el tiempo, por qué nos colgamos tanto con él. También seguía con atención al Aviador Dro (antes de la escisión de Esplendor Geométrico), a Parálisis Permanente, a Décima Víctima, a WAQ...

- Creo que los primeros años 80 todavía no han sido aclarados en su justa medida, históricamente, sociológicamente. Las crónicas que se han ido escribiendo sobre la movida madrileña a veces no parecen beneficiarla, otras se han escrito casi como una negación de los hechos, en otras se aprecia un tono excesivamente nostálgico, cimentado por el recuerdo. Parece que la movida madrileña, durante mucho tiempo, ha sido capitalizada por algunos de sus protagonistas, tanto para ensalzarla como para negarla ¿No crees que ya ha pasado suficiente tiempo como para que los historiadores hagan su trabajo?

El libro de Salvador Domínguez [*Fernando se refiere al libro Los hijos del rock. Los grupos hispanos 1975-1989. Se trata de una completa guía sobre los diferentes movimientos musicales surgidos desde la Transición Democrática] me parece demostrar que ese tiempo ya ha llegado. Es un señor ajeno (incluso antípoda) a la Movida que se plantea con bastante rigor informar de manera exhaustiva sobre, entre otras cosas, esa etapa del pop español. Creo que es el intento historiográfico más serio hasta la fecha.


La Mode | Portada del single En cualquier fiesta, 1984

Seguir leyendo

- ¿Cómo definirías ya no sólo el concepto de movida madrileña, sino el del cambio cultural que se produjo desde finales de los 70 a mediados de los años 80? ¿Bajo qué hechos sociales o musicales lo demarcarías? Y sobre todo ¿cuales crees que son las diferencias respecto a la cultura juvenil de los años 70?

Reacción musical ante la esclerosis local del sinfonismo y el jazz-rock y la inflación panfletaria de cantautores. A nivel político, es posible por el marco de libertad que da el período de gobierno de UCD. Nunca en España ha habido tanto espacio para protagonismos de muy diversa índole: no concibo que con la manipulación y el dirigismo que se inicia con la llegada del PSOE, la consolidación del grupo PRISA, el shock del 23F, la desaparición del centro comandado por Suárez por el centro derecha de AP/PP, hubiese podido nacer la Movida en pleno auge de la gente guapa y la sociedad del pelotazo. Tras el neohippismo de la contracultura, la psicodelia tardía, la música progresiva, etc, la Movida enlaza primero con el mito de la Factory warholiana, Lou Reed, Kim Fowley, y el glam rock inglés. Se pasa de Wight y Woodstock a reivindicarse el ambiente descrito en Cowboy de Media Noche y Velvet Goldmine.

- Simbolicamente, la movida madrileña podría abrirse y cerrarse con dos canciones tuyas, ambas magníficas. Para ti es una canción ejemplar en cuanto a su concepción no sólo musical, parece que proyecta un sentido generacional. Por otro lado, ya en 1984, publicas En cualquier fiesta. Esta canción parece no sólo una despedida personal, sino también el cierre de una época. ¿Podrias hablarnos de estas dos canciones en relación al momento en que fueron escritas?

Para tí la escribí a partir de recuerdos personales de alguien a quien había conocido en verano del 74, tratando de encajar en el esquema a lo Jonathan Richman que quería Carlos Berlanga para el proyecto Paraíso. En cualquier fiesta toma como detonante una canción del Manifiesto de Roxy Music. Concretamente, la que cierra la cara a de ese álbum. También le marca mi primera escucha de Avalon (la canción) en directo en el Moscardó. Pertenece a la serie de canciones dedicadas a Alaska (como Carolina, Aquella canción...): todas bastante melancólicas.

- No sé si hay preguntas espinosas, Fernando, pero quisiera referirme por un momento a tu concepción política en esos años. ¿No crees que en cierto sentido tu valoración sobre el entorno político te perjudicó a nivel musical?

En realidad el palo me lo dieron a partir del 86. En la primera mitad de la década desarrollé una gran actividad (música, libros, prensa, radio) sin ocultar en ningún momento mis simpatías por Falange o por AP. El que luego fuesen a por mí de la manera en que lo hicieron define mejor a mis perseguidores y sus oscuras razones que a una lógica de boicot que debería haberse producido mucho antes, salvo, ya digo, que en el 86 hubiese motivos ocultos y bastante sucios para, de pronto, vetarme como lo hicieron.

- Para finalizar, quisiera decir que tu contribución al desarrollo de la música pop en España ha sido esencial. Ahí estan tus canciones para certificarlo. ¿De qué canciones o discos te sientes más satisfecho?

De aquella época, Aquella canción de Roxy, La cólera, En cualquier fiesta, Panorama, Cita en Hawaii, El único juego en la ciudad, El eterno femenino...

 
Copyright © 2007-2013 . Asi se fundó Carnaby Street . Javier M. Reguera